Los presidentes de Colombia y Venezuela se reúnen por primera vez en seis años

Seis años sin este encuentro entre estos dos vecinos. Petro y Maduro se han reunido este miércoles para intentar superar esa brecha en el Palacio de Miraflores en Caracas. Dos horas de reunión en las que el presidente de Colombia y el de Venezuela han tratado de mejorar su relación.

Maduro dice haber sido muy receptivo con uno de los temas importantes para Petro el de que Venezuela vuelva al Sistema Interamericano de Derechos Humanos en el que se le pueda exigir al mandatario venezolano que rinda cuentas por lo que ocurre en su territorio.

Además, acordaron crear y activar mecanismos de seguridad fronterizos.

"Sobre los nuevos pasos a una apertura total y asegurada de las fronteras", destacaba Maduro.

"La frontera está en manos de las mafias, quedó en manos de las mafias de lo que llamamos las organizaciones multicrimen", apuntaba Petro.

Acordaron reactivar el diálogo entre ambas naciones y establecer mesas de trabajo en materia de energía o minas, también para lograr un intercambio activo en sectores como la agricultura o la petroquímica.

Los mandatarios manifestaron "su alta complacencia y satisfacción" por la reanudación de las relaciones diplomáticas binacionales, algo que empezó a materializarse en agosto con la llegada de Petro al poder, luego de casi cuatro años de ruptura debido al desconocimiento de la legitimidad de Maduro por parte del anterior Gobierno colombiano, liderado por Iván Duque.

Hoy, los dos presidentes valoraron su propia voluntad de avanzar hacia la paz y la unión, al tiempo que se comprometieron a la cooperación operacional en la frontera "para el trabajo coordinado en la lucha contra el delito trasnacional", un tema remarcado por Petro, quien dijo que estas zonas están controladas por mafias.

También, de forma vaga, la declaración recoge la concertación que hicieron los jefes de Estado sobre el "reimpulso y resolución de los nudos críticos en materia de transporte terrestre, aéreo, fluvial y marítimo", toda vez que los vehículos privados siguen sin poder circular por los pasos fronterizos, igual que los aviones comerciales continúan sin operar pese a anuncios de restablecimiento que no se han concretado.

Petro auguró el mayor de los éxitos en la reanudación de la mesa de diálogo entre el Gobierno de Venezuela y la oposición, que se desarrollaba en México -suspendido en octubre del año pasado por decisión del oficialismo-, y se puso a disposición del mandatario del país caribeño para apoyar las negociaciones.

El jefe de Estado colombiano también mostró su deseo, como ya había anunciado previamente, de que Venezuela se reincorpore al Sistema Interamericano de Derechos Humanos, una propuesta a la que Maduro, inicialmente, no se opuso y prometió valorar.

Por su parte, el mandatario venezolano hizo votos para que Colombia alcance su objetivo de la paz total, uno de los planes más destacados del Gobierno de Petro, planteado nada más llegar al poder.

Dentro de la cordialidad mostrada por ambos mandatarios, no hubo espacio, al menos de manera pública, para asuntos más controvertidos, como la presencia de guerrilleros colombianos en Venezuela o la solicitud del chavismo de que sean deportados desde la nación andina los opositores acusados de diversos delitos y requeridos por la Justicia del país caribeño.