El presidente de Kenia abre la capilla ardiente del fallecido Daniel arap Moi

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EFE/EPA/STR

Nairobi, 8 feb (EFE).- El presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, abrió hoy la capilla ardiente de Daniel arap Moi, que gobernó el país con mano de hierro entre 1978 y 2002 y murió este martes a los 95 años, a fin de que los kenianos puedan darle su último adiós.

A primera hora de la mañana, el féretro de Moi, cubierto con la bandera de Kenia, fue trasladado en un vehículo militar escoltado por policías motorizados desde un tanatorio de la capital keniana al Parlamento, donde permanecerá el velatorio hasta el lunes.

El primer keniano en ver el cuerpo del exmandatario, embutido en un traje oscuro y tendido sobre un catafalco verde custodiado por cuatro soldados ataviados con uniforme de gala, fue el presidente Kenyatta, quien llegó en torno a las 10.15 hora local (07.15 GMT) al Parlamento, acompañado de las más altas autoridades del Estado.

Poco antes, el gobernante se había dirigido a la nación en un mensaje televisado de tributo a Moi, a quien describió como su "mentor".

"Con gran pesar, el sol se ha puesto para un líder reflexivo (...) que sirvió a la nación con dignidad y honor (...) y cuya sabiduría mantuvo a Kenia relevante y neutral", afirmó Kenyatta, que volvió este viernes a Kenia tras su visita oficial a Estados Unidos.

"Era un líder visionario", destacó el mandatario en la residencia presidencial, flanqueado por los ministros del Gobierno, al celebrar "la vida de un patriota que se encontró a sí mismo dando esperanza a todo el mundo".

Lejos de la solemnidad de la apertura de la capilla ardiente encabezada por Kenyatta, cientos de kenianos corrientes esperaban con paciencia en una cola su turno para acceder a la sede del Parlamento y ofrecer sus últimos respetos al difunto.

Los ciudadanos podrán despedirse del segundo presidente de Kenia desde las 08.00 hora local (05.00 GMT) hasta las 17.00 hora local (14.00 GMT) a partir de hoy y hasta el lunes.

Ya el martes, declarado día festivo por el Gobierno, se oficiará el funeral de Estado de Moi en el estadio Nyayo de Nairobi, en una ceremonia en la que está previsto que asistan varios presidentes africanos, entre otros altos dignatarios.

El miércoles, el expresidente recibirá sepultura en su granja de Kabarak, en el condado de Nakuru, a unos cien kilómetros de Nairobi.

Moi fue primero ministro del Interior y luego vicepresidente durante el Gobierno de Jomo Kenyatta, el primer presidente del país tras su independencia del Reino Unido en 1963 y padre del actual jefe del Estado.

Miembro de la etnia kalenji y maestro de profesión, Daniel arap Moi llegó a la Presidencia de Kenia en 1978, tras la muerte de Kenyatta.

Al principio, Moi, apodado "Nyayo" ("huella", en suajili) por seguir los pasos de su antecesor, fue una figura popular y cercana a su pueblo, pero pronto su gobierno se tornó pronto en un régimen dictatorial.

Tras un intento de golpe de Estado en 1982, Moi prohibió los partidos políticos, en un periodo de represión de muchas voces disidentes, incluida la del famoso escritor keniano Ngugi wa Thiong'o, eterno candidato al Premio Nobel de Literatura.

Según Thiong'o, que tuvo que huir al exilio, Moi "aterrorizó (al país) durante 24 años y destruyó todas las instituciones creíbles, incluidos los partidos políticos".

Organizaciones como Amnistía Internacional (AI) también acusaron a su régimen de violaciones de derechos humanos.

Tras las exigencias internacionales de mayor apertura democrática y la presión popular, Moi se vio obligado a reintroducir los partidos políticos en 1991, y consiguió ganar al año siguiente las primeras elecciones multipartitas celebradas en el país.

Pese a las muchas sombras de su régimen, grandes avenidas, aeropuertos (como el de la ciudad portuaria de Mombasa), universidades y estadios deportivos de toda Kenia llevan su nombre.