Tijanóvskaya: "Bielorrusia nunca será democrática con Lukashenko en el poder"

·2 min de lectura

Ginebra, 8 jun (EFE).- La líder de la oposición bielorrusa en el exilio, Svetlana Tijanóvskaya, participó hoy en la Cumbre de Derechos Humanos y Democracia de Ginebra, donde reiteró el derecho de su país a unas elecciones libres y aseguró que Bielorrusia "no será una democracia mientras Alexandr Lukashenko esté en el poder".

"El pueblo de Bielorrusia no se ha rendido y necesita la ayuda de las democracias internacionales, que deben presionar a Lukashenko aislándolo más con el fin de que libere a los prisioneros políticos, que su policía deje de atacar con brutalidad a periodistas y, sobre todo, que haya elecciones libres y justas", señaló Tijanóvskaya.

En un discurso, emitido por videoconferencia en la segunda jornada de la cumbre, aseguró que pese a la difícil situación en Bielorrusia, donde unos 25.000 manifestantes fueron detenidos en los tres meses posteriores a las elecciones de agosto de 2020, la población, "especialmente las mujeres", sigue sus reclamaciones.

"Nunca pedí ser una líder, soy un ama de casa, una esposa y una madre, cuya historia es la misma que de millones de bielorrusos", afirmó Tijanóvskaya.

La opositora, quien huyó a Lituania dos días después de que se celebraran las elecciones por miedo a ser detenida en el curso de las protestas que se iniciaron entonces, recordó cómo se vio antes obligada a presentarse a las elecciones tras la detención de su marido, el precandidato independiente Serguéi Tijanovski.

"No hay duda de que la mayoría de los bielorrusos voto por mí" pese a que la televisión oficial decretara la victoria de Lukashenko con más del 80 por ciento de los votos, aseguró la política, basándose en las muchas imágenes que opositores al actual presidente hicieron de su voto en el día de los comicios.

En la cumbre también participó la activista Jihyun Park, superviviente de un campo de trabajos forzados norcoreano, quien denunció que un 80 por cien de las mujeres de su país que huyen del hambre y la represión son víctimas de redes de tráfico de personas que las venden en China para ser explotadas laboral o sexualmente.

"No existe nada parecido a una buena vida en Corea del Norte, sus ciudadanos nacen en el infierno y crecen para ser esclavos", aseguró, y pidió a los líderes internacionales que no permitan que el régimen de Kim Jong-un siga ajeno a todas las leyes internacionales en materia de derechos humanos.

(c) Agencia EFE