La preocupación por la independencia de Cataluña bajó tras las elecciones

1 / 2
Concentración ante el Tribunal Supremo para pedir la liberación de los políticos catalanes independentistas presos. EFE/Luca Piergiovanni/Archivo

Madrid, 16 ene (EFE).- La preocupación por la independencia de Cataluña bajó tras las elecciones generales del 10 de noviembre y las negociaciones para la investidura de Pedro Sánchez, según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicado este jueves.

El estudio, realizado entre el 29 de noviembre y el 19 de diciembre, indica que un 11,8 por ciento de los encuestados considera la independencia de Cataluña como el principal problema del país.

En el barómetro anterior, que se hizo después de la sentencia del "procés" y de los disturbios en las calles, la inquietud sobre la crisis catalana se disparó y un 19 por ciento de los preguntados lo situó como el principal problema.

Si entonces la preocupación por la independencia de Cataluña se disparó hasta el cuarto puesto de los principales, ahora baja hasta el octavo.

El paro sigue siendo para la mayoría de los encuestados el mayor problema, aunque disminuye en casi tres puntos el porcentaje de los que así lo consideran, un 57,4 por ciento frente al 60,3 por ciento del estudio precedente.

El orden de las tres primeras preocupaciones no cambian en el análisis del CIS de este jueves y, tras el paro, aparecen los políticos, sobre los que aumenta considerablemente la preocupación -pasa de 45,5% al 49,5 %-, y los problemas económicos, que se mantiene prácticamente igual y que citan el 30,5 por ciento.

Le siguen la corrupción, que señalan el 20,7 por ciento; la sanidad (17,2 %); la calidad del empleo (12,8 %); los problemas sociales (12,5 %); las pensiones (11,4 %); y la inmigración (9,7 %).

En este nuevo barómetro, ha mejorado la percepción sobre la situación política, ya que a pesar de que la consideración sigue siendo mala o muy mala para el 74,8 por ciento, en el estudio anterior ese porcentaje era superior en más de tres puntos (78,6).

La mayoría, un 33,8 por ciento, considera que dentro de un año la situación continuará igual, aunque suben bastante los que piensan que será peor, un 31,5 por ciento frente al 17,5 por ciento que creen que mejorará.

Respecto a la situación económica, se mantienen prácticamente los datos del barómetro anterior y la califican de buena o muy buena un 6,2 por ciento, regular un 42 por ciento y mala un 50,9 por ciento.

No obstante, crece el optimismo de cara al futuro, ya que suben en más de dos décimas los que piensan que irá a mejor (un 11,8 %) y descienden más de una décima los que creen que será peor (36,1 %). Un 36,7 por cierto estima que seguirá igual.