PP y Cs rivalizan en populismo por demostrar quién es más español

Rajoy y Rivera (EFE)

El vídeo ya lo habrán visto, porque desde el sábado se está repitiendo hasta la saciedad en programas de televisión, radios y redes sociales. La cantante Marta Sánchez, en un ataque de nostalgia por su exilio voluntario en Miami, decidió acabar de una vez por todas con el eterno debate y ponerle letra al himno de España. Lo hizo por su cuenta, y sin consultar con nadie, a modo personal. Pero la puesta en escena de su versión subida al escenario del teatro de la Zarzuela le ha otorgada un marchamo semi oficioso. Hasta el punto de que Partido Popular y Ciudadanos se han enredado en una disputa por ver quién se apropia antes y mejor de esta exaltación patriótica.

La exaltación del PP la confirmó el propio presidente del Gobierno cuando ayer mismo tuiteó la interpretación de la solista señalando que “la inmensa mayoría de los españoles nos sentimos representados”. Lo hizo apenas minutos después de la mención de la vicesecretaria de Estudios y Programas del PP, Andrea Levy, quien ha aplaudido que Marta Sánchez le haya puesto letra al himno de España con “valerosa y magna voz”. Y acto seguido se sumaron otros dirigentes populares como el presidente del Grupo Popular en el Parlamento de Cataluña, Xavier García Albiol.

Viendo que el PP le adelantaba por la derecha, en Ciudadanos decidieron reaccionar y su presidente, Albert Rivera, ensalzó los versos de Marta Sánchez a su manera: “Rojo y amarillo, colores que brillan en mi corazón y no pido perdón’. Valiente y emocionante @Martisima_SoyYo poniendo letra y corazón al himno nacional”.

Pero el PP no va a dejar que nadie que no sean ellos se apropie de la exaltación patriótica de Marta Sánchez. Así que el portavoz del PP en el Parlamento Europeo, Esteban González Pons, ha visto la apuesta de Ciudadanos, y la ha subido, para dejar claro su españolismo. El dirigente popular directamente ha votado una iniciativa en Change.org para pedir que la artista interprete su versión del himno en la final de la Copa del Rey. Un acontecimiento que lleva años, especialmente por el dominio del F.C. Barcelona en los últimos tiempos, envuelto en polémica por las sonoras pitadas dirigidas al Rey.

Se trata de la última pelea entre PP y Cs por acentuar su esencia más españolista después de haber peleado por abanderar la lucha por la inmersión lingüística en Cataluña. La rivalidad por defender más y mejor el castellano en las aulas. Aunque ambos están de acuerdo, tienen que diferenciarse de alguna manera ante sus votantes. Por eso mientras el Gobierno quiere aprovechar la vigencia del artículo 155 para garantizar que los padres puedan optar por el castellano, Ciudadanos ha cambiado una pregunta de la sesión de control para que el ministro de Educación explique qué fórmula va a elegir para que ese cambio se aplique ya en el curso 2018/2019. Las formas y las prisas marcan los tiempos en la política nacional muchas veces planteada sin relato y a golpe de tuit.