El PP pospone su moderación por el miedo a Vox en Cataluña

Asier Martiarena
·3 min de lectura
Casado condujo él mismo el coche en el que participó en la marcha contra le Ley Celaá copiando a las manifestaciones motorizadas organizadas por Vox para defender la unidad de España. (Photo by Eduardo Parrra/Europa Press via Getty Images)
Casado condujo él mismo el coche en el que participó en la marcha contra le Ley Celaá copiando a las manifestaciones motorizadas organizadas por Vox para defender la unidad de España. (Photo by Eduardo Parrra/Europa Press via Getty Images)

¿Se acuerdan de la moderación que Pablo Casado exhibió durante la moción de censura fallida contra Pedro Sánchez? En las últimas semanas no ha habido ni rastro de ella. De hecho, el PP ha hecho justo lo contrario enarbolando la batalla por la defensa del español, por la dispersión de los presos de ETA y por la unidad de España. ¿Por qué? Para impedir que Vox sea el único que ondee esas banderas de aquí a las próximas elecciones catalanas de febrero. O mejor dicho, para sobrevivir en Cataluña. Algo que puede ocurrir si atendemos a los datos del último barómetro del CEO, el Centre d'Estudis d'Opinió de la Generalitat que viene a ser la versión catalana del CIS.

El CEO del pasado viernes otorga casi el mismo número de escaños a ambas formaciones. Algo que ya se pudo ver en las últimas elecciones generales en las que el PP tuvo en Cataluña 288.000 votos, frente a 244.000 de Vox.

A nada que la balanza se acabe inclinando esta vez del lado de la extrema derecha, significaría una derrota para los populares que perderían su espacio político en Cataluña. Y con esa derrota, también perderían una ventaja importante, su papel en las instituciones. Hasta la fecha, en cuestiones catalanas, Vox se tiene que limitar a campañas en las redes y movilizaciones en las calles, pero no tiene ningún peso en el Parlament para liderar iniciativas parlamentarias desde la Cámara regional.

Pero, a partir de febrero, podrá combinar esas acciones. Y si encima saca más escaños que el PP, lo hará con más impacto que los populares al tener un turno de palabra prioritario permitiéndoles arrebatar al PP el liderazgo constitucionalista de la derecha. Una deriva que directamente obliga a plantear la siguiente pregunta:

¿Se puede gobernar un país sin ser mínimamente influyentes en Cataluña, País Vasco y Valencia? O planteémoslo al revés. ¿Se puede gobernar un país simplemente gobernando en coalición en Madrid, Andalucía y Galicia?

La respuesta es ‘no’. Tal y como reconoce el portavoz popular en el Senado, Javier Maroto, "mientras exista Vox, en España Vox gobernará Pedro Sánchez". “Cada vez que votamos divididos, Sánchez se queda”, añade el senador ‘segoviano’ en una entrevista publicada hoy por El Mundo.

La idea inicial del PP para evitar que Vox les adelanta en las elecciones catalanas del 14 de febrero era sumar fuerzas con Ciudadanos. Pero visto el desastroso resultado que ese experimento obtuvo en las elecciones vascas de julio, la coalición electoral está descartada.

Así que la batalla se presenta como un cuerpo a cuerpo por ver quién defiende mejor los intereses de los catalanes no independentistas, quién lucha por los catalanes que se sienten olvidados tras años de separatismo. Una vez se dirima esa pelea, y sin más elecciones a la vista hasta 2022, desde el PP aseguran que Pablo Casado comenzará ese camino hacia la moderación que esbozó durante la moción de censura. Pero hasta entonces seguirá pareciéndose mucho a Vox.

En vídeo | Almeida llama a ensanchar el espacio moderado del PP más allá de ideologías

Más historias que te pueden interesar: