Blanco pide consenso que evite recurrir a tribunales entrada lobo en Lespre

Agencia EFE
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Santander, 16 feb (EFE).- El consejero de Desarrollo Rural, Guillermo Blanco, ha afirmado que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico "tiene tiempo" para recuperar el diálogo que, a su juicio, "nunca ha habido" sobre la inclusión del lobo ibérico en el listado de especies protegidas, y poder evitar que las comunidades autónoma contrarias a este medida tengan que recurrir a los tribunales.

"Vamos a pelear hasta las últimas consecuencias y tomaremos las medidas que tengamos que tomar para que el Ministerio reconsidere su postura", ha enfatizado Blanco durante su comparecencia, a petición propia, ante el pleno del Parlamento de Cantabria, en la que todos los grupos han expresado con mayor o menor contundencia su apoyo al rechazo a que el lobo sea incluido en el Lespre.

En opinión de Blanco, el Ministerio "tiene en su mano evitar ir a una política de hechos consumados", porque si se publica en el BOE la inclusión del lobo en el Lespre antes de llegar a un acuerdo y que se haya revisado la Estrategia de conservación y gestión del lobo en España, "se habría dado un paso que no nos dejaría más margen de maniobra para que las cuatro comunidades autónomas -Cantabria, Asturias, Galicia y Castilla y León- y sabemos que alguna más, de recurrir ante los Tribunales de Justicia".

Blanco ha pedido "valentía" a la ministra Teresa Ribera para que "aguante las presiones que está recibiendo" y ha considerado que en este asunto el Ministerio tiene "muy malos compañeros de viaje, que le han puesto en contra de varias comunidades autónomas, a las que se añadirá alguna más en los próximos días, porque están viendo el sinsentido de esta orden ministerial".

En este sentido, Blanco ha recordado al Ministerio que además de ostentar las competencias en medioambiente, también tiene las competencias de reto demográfico, por lo que debe trabajar para evitar la despoblación de las zonas rurales.

"Con esta medida, conseguirán que nuestros ganaderos quiten sus animales, abandonen su actividad, cierren el chiringuito y se vayan de los pueblos. Porque si no pueden desarrollar su actividad profesional, tendrán que salir a buscarse la vida", ha reflexionado Blanco.

Además, ha apuntado que el ganadero "no quiere que le paguen por los animales y por los daños que le ha causado el lobo, quiere que no le maten sus animales" y ha añadido que "esa es la voz del sector en Cantabria", haciendo hincapie en que "incluir al lobo en el Lespre supone la desaparición de la totalidad de razas autóctonas, tanto en vacuno, ovino, caprino y caballar".

En cuanto al impacto que ha dejado el lobo en la región, Blanco ha relatado que se han podido certificar más de 4.100 cabezas de ganado muertas entre 2019 y 2020, y el Gobierno de Cantabria ha destinado más de un millón de euros en daños directos a los propietarios de esas cabezas de ganado muertas.

FAVORABLE ESTADO DE CONSERVACION DE LA ESPECIE

Guillermo Blanco ha recordado que la evolución de las poblaciones y de su área de distribución, y la disponibilidad de hábitats adecuados, son los tres factores que se establecen en la normativa comunitaria de obligado cumplimiento en esta materia, la conocida como Directiva Hábitats, para considerar que el estado de conservación de una especie es favorable, que es el objetivo a cumplir para el lobo y demás especies objeto de esa norma.

Así, en cuanto a la dinámica poblacional, Blanco ha valorado que el número de grupos familiares como el de ejemplares ha aumentado en los últimos años en Cantabria. Desde 1988 cuando se estimaban en 3 el número de grupos familiares en la región, hasta los 19 grupos seguros y otros 4 posibles, en 2020, la población se ha multiplicado por al menos 6,3.

También ha aumentado el área de distribución desde los 2.130 km2 en 1988 a los 3.500 km2 en 2020, constatándose la densificación de la presencia en la zona tradicional de distribución de la especie (suroeste de la región) junto con la expansión hacia el norte, llegando a cinco zonas cercanas a la costa en el tercio occidental, y ocupando de forma permanente, con nuevos grupos familiares, áreas del centro y sureste de la Comunidad.

"El crecimiento del área de distribución se ha incrementado en 1.300 km2 en 32 años suponiendo ahora el 66 % de Cantabria", ha añadido Blanco.

Finalmente, en cuanto a la extensión del hábitat disponible, la tercera de las variables a tener en cuenta para valorar el estado de conservación de una especie, Blanco ha explicado que "para el lobo no solo no ha disminuido, sino que ha aumentado".

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