Los portugueses desafían el confinamiento y reeligen al presidente conservador

Thomas CABRAL
·3 min de lectura

Sin sorpresa, los portugueses reeligieron este domingo al presidente conservador Marcelo Rebelo de Sousa, en unos comicios realizados en plena tormenta sanitaria y marcados por el importante avance de la extrema derecha.

El actual jefe del Estado, un exprofesor de Derecho de 72 años que se dio a conocer como tertuliano político en televisión, obtuvo el 60,7% de los votos, según resultados parciales de la práctica totalidad de las circunscripciones.

En su discurso de victoria, prometió convertir la lucha contra la pandemia en su "primera prioridad" y agradeció a los electores su "confianza renovada en condiciones mucho más difíciles" que las de hace cinco años, en su primera elección.

La exeurodiputada socialista Ana Gomes obtuvo el 13% de los votos, quedando así en segunda posición, aventajando por poco al candidato de extrema derecha André Ventura, que recabó el 11,9% de los votos.

Gracias a este resultado, el fundador del partido antisistema "Chega" ("Basta") confirma el avance de la derecha populista en un país que conoció una larga dictadura fascista, en el que hasta ahora no había prendido el movimiento que ha cobrado fuerza en otros países.

Este jurista de 38 años ya sorprendió cuando conquistó un escaño en el Parlamento en las elecciones legislativas de finales de 2019, con 1,3%, unos 70.000 votos.

- "Avance de la extrema derecha" -

"Por primera vez, un partido abiertamente antisistema ha roto el campo de la derecha tradicional, con cerca de medio millón de votos", se congratuló el domingo este aliado de la francesa Marine Le Pen, el italiano Matteo Salvini, aunque no de los españoles de Vox Santiago Abascal.

No obstante, no logró el objetivo que se había marcado de sobrepasar a la socialista Ana Gomes, que hizo campaña sin el apoyo de su partido ni del primer ministro Antonio Costa que lo dirige, prometiendo cerrarle el paso a Ventura.

"Si no hubiera sido candidata, tendríamos que lamentar más todavía el avance de la extrema derecha", afirmó esta antigua diplomática y militante anticorrupción de 66 años.

La tasa de abstención se situó en el 60,6%, un nuevo récord histórico en unas presidenciales desde la instauración del régimen democrático, en 1974.

Pero los candidatos y analistas temían una abstención mayor por la explosión de casos de coronavirus en el país, de 10 millones de habitantes, sometido a un confinamiento general desde hace diez días.

Tras el crecimiento exponencial de casos en los últimos días, Portugal ocupa el primer lugar mundial en número de contagiados con relación a la población, superado solo por el enclave británico de Gibraltar, según datos oficiales recabados por la AFP.

- Filas de espera -

Tras los comercios y los restaurantes, el gobierno cerró los colegios durante quince días, mientras el domingo se registró un nuevo récord de casos y de fallecidos. Desde el inicio de la pandemia el número de muertes roza ya las 10.500.

Los votantes tuvieron que hacer largas filas frente a los colegios electorales, guardando las distancias y entrando uno por uno.

"Aunque es importante venir a votar pese a estar confinados, no tiene ningún sentido salir de casa y juntarse con miles de personas", declaró Luis Araujo a AFPTV, delante de un colegio electoral de Lisboa.

Al final de la campaña, el presidente saliente instó a los electores a votar por él para evitar una segunda vuelta prevista el 14 de febrero y "la prolongación de la elección durante tres semanas cruciales" para frenar la epidemia.

Durante su primer mandato, Marcelo Rebelo de Sousa cohabitó sin complicaciones con el Ejecutivo del primer ministro Antonio Costa (socialista), que gobierna en minoría.

En Portugal, el jefe del Estado no tiene ningún poder ejecutivo pero juega un papel de árbitro cuando hay crisis políticas y puede disolver el Parlamento para convocar elecciones legislativas anticipadas.

tsc/af/yow