¿Por qué un jersey de cachemira puede costar desde 30 hasta 2.000 dólares?

Jaime Quirós.- La cachemira o cashmere es una de las fibras naturales más finas y lujosas del mundo y por eso las prendas confeccionadas con este material tienen la virtud de estar siempre impecables, por mucho que pase el tiempo.

Un jersey básico fabricado con cachemira de mayor calidad del mercado puede llegar a alcanzar un precio superior a los 1.600 euros, lo que serían unos 2.000 dólares. Esto ocurre siempre y cuando la prenda sea de una marca de lujo. Pero se puede encontrar un jersey del mismo material por menos de 25 euros en cadenas low cost como Uniqlo, señala un artículo de Bloomberg.

Este material fue popularizado por un singular personaje: la mujer de Napoleón Bonaparte, quien lucía un gran número de prendas de cachemira. Entonces se trataba de un material al alcance de unos pocos y el hecho de vestir algo elaborado con esta materia prima era símbolo de distinción. Sin embargo, dos siglos después sus precios se han disparado en ciertos casos y se han abaratado sorprendentemente en otros, creándose un rango de precios casi inabarcable en el mercado.

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Prendas elaboradas con cachemira en una tienda de Uniqlo en Singapur. Foto: Getty Images

Estamos ante uno de los materiales que más cómodos consideran millones de consumidores. En 2016 se comercializaron cerca de 1.400 millones de prendas de cachemira en todo el mundo, gracias a la buena aceptación y demanda que este material tiene actualmente entre consumidores de países y culturas diferentes. La cachemira de las cabras proviene de diferentes países alrededor del mundo, entre los que destacan Australia, China y Mongolia en cuanto a exportación. Escocia e Italia se llevan la palma en lo referente al cuidado a la hora de tratar el material.

Si todo es cachemira, ¿qué cambia para que haya prendas de precios tan extremos? Hay diferentes aspectos a tener en cuenta. La calidad del material en bruto es la más importante, en concreto, la longitud de las fibras: cuanto más largas sean, mejor será la prenda resultante. En segundo lugar, el espesor del hilo marca lo que va a durar el jersey; normalmente se hacen de un grosor doble o triple para que no se rompan demasiado pronto. Por último, es importante el tacto: cuanto más suave sea la prenda resultante, mayor aceptación tendrá y mejor se venderá.

El precio del producto final depende de las características anteriores, pero también del lugar de fabricación y del número de unidades de cada tirada. Entre los elementos intangibles, hay que destacar el valor que le dé a su marca cada empresa. Al fin y al cabo, la marca es quien determina el precio de sus productos después de sumar costes, márgenes, publicidad, distribución… y de ver qué venden sus competidores y a qué precio.

En los últimos años hay multitud de etiquetas en las que aparece la cachemira como material principal en la fabricación de diferentes prendas, aunque este solo represente un pequeño porcentaje en la composición. La industria está intentando reinventarse enseñando a los consumidores a discriminar entre productos buenos y mediocres, dónde se obtienen las materias primas de calidad, cómo debe elaborarse una prenda y por qué pueden pedirnos hasta 70 veces más por un producto que aparentemente es el mismo. Sólo aparentemente.

Del éxito en esa labor didáctica que el sector ha emprendido dependerá en parte el futuro del negocio.

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