¿Por qué son tan pedantes los pedantes?

Pedante. (Crédito imagen: significado.net)


Según la RAE, pedante es un adjetivo aplicado a las personas engreídas y que hacen oportuno y vano alarde de erudición, téngala o no en la realidad. En la era de internet, todos aquellos que publicamos en foros, blogs, wikis, o cualesquiera sean las plataformas, nos hemos topado alguna vez con algún pedante, bien sea en la forma de “talibán ortográfico” o en la versión más extendida del “hombre encantado de oírse a sí mismo”. Esta última clase de pedantes suele también aparecer en la sección de preguntas posterior a una charla o conferencia. menudo, cuando toman el micro, su interés no es resolver una duda que haya tenido que ver con el tema tratado, sino dar una mini-charla por sí mismos para que todos puedan comprobar su sapiencia.

Pero el pedante ¿nace o se hace? ¿Por qué son pedantes los pedantes? En The Guardian, David Steele acaba de publicar un humorístico artículo sobre este tema que de seguro desagradará a los lectores más pedantes. Aun así me vais a permitir que os haga un breve resumen de las ideas principales del texto.

Decía Cicerón que los pedantes aprendieron a hablar con los demás pero no consigo mismos. Por otro lado Sigmund Freud decía que los pedantes eran hombres incapaces de reírse de sí mismos. Suele decirse de ellos que tienen un problema de personalidad, puesto que llenan su mente con conocimiento ajeno mientras que empequeñecen el juicio propio. Esta cuestión, la de la personalidad, es precisamente junto a la superioridad y la identidad, los tres pilares en torno a los cuales Steele organiza su artículo. Veámoslos por partes:

Personalidad

En un estudio estadounidense en el que participaron 83 colaboradores, se pidió a estos que analizaran una serie de e-mails. Algunos de ellos contenían errores tipográficos (por ejemplo escribir “teh” en lugar de “the”) mientras que otros contenían errores gramaticales (por ejemplo escribir” they’re” en lugar de “their”). Los participantes habían sido previamente categorizados en base a cinco rasgos de la personalidad (modelo de los cinco grandes), es decir: extroversión, apertura al cambio, responsabilidad, cordialidad e inestabilidad emocional.

Curiosamente los introvertidos eran más duros juzgando los errores tipográficos y gramaticales que los extrovertidos. Esta clase de personas prefieren un sentido de orden que se siente agredido ante los errores, lo cual les produce malestar e irritación. Los extrovertidos en cambio perdonaban los errores tipográficos, que entendían como algo mecánico, ya que en su opinión lo importante era manejar bien la gramática. Para los autores del estudio, la pedantería podía verse como la respuesta de un introvertido a la violación de su necesidad de establecer límites.

Superioridad

Steele cree que la pedantería puede verse como un intento de señalizar la superioridad. Básicamente lo que hace un pedante es intentar demostrar que cuenta con más conocimientos que los demás. Así pues los individuos que creen tener un nivel más alto de conocimiento que otro, tenderán a ser más pedantes con esa persona para confirmar su estatus superior. De hecho, los editores de alto nivel en Wikipedia (por ejemplo) sacan a relucir mucho más a menudo las normas de la web que los de bajo nivel. Así mismo, su forma de expresarse contiene más palabras complejas que los editores de bajo nivel. Obviamente no se trata de llamar pedantes a los editores de alto rango de la Wikipedia, pero se constata una correlación entre el estatus y el “lenguaje florido”, algo que viene muy a colación.

Identidad

Para finalizar, el autor subraya que la pedantería puede servir como un vehículo para que un individuo se identifique como parte de un grupo. La teoría de identidad social sostiene que un individuo busca que el grupo al que pertenece tenga una buena valoración por parte de otros grupos. Esto se consigue tanto haciendo que el grupo de uno parezca bueno como haciendo que los demás parezcan malos. Si uno puede corregir públicamente a alguien de otro grupo, aunque sea en torno a una minucia que a nadie interesa, uno se está identificando ante los miembros del grupo al que pertenece como una persona valiosa.

Entonces ¿por qué existe esa clase odiosa de persona al que nos referimos como pedante? En base al texto de Steele está claro que tiene que ver con su personalidad, su deseo de remarcar un estatus superior y su ansia de convertirse en un héroe para su grupo. Recordadlo la próxima vez que os encontréis con una de estas personas de las que Napoleón decía: “puedo soportar a un necio, pero los pedantes son insoportables”.

Me enteré leyendo The Guardian.