Por qué los condenados por la sentencia del procés podrían salir de la cárcel antes de cumplir la mitad de su condena

Los juzgados por el procés han sido condenados a penas de entre nueve y 13 años de prisión, pero, según publican diversos medios, entre ellos Nius, los políticos catalanes actualmente en prisión podrán disfrutar del tercer grado en breve y salir a la calle. Esto se debe al rechazo del Tribunal Supremo a la petición de la Fiscalía de aplicar el artículo 36.2 del Código Penal que establece que en penas superiores a los cinco años los condenados deben cumplir al menos la mitad de su pena para poder acceder al tercer grado.

Los políticos catalanes presos podrían disfrutar de las ventajas del tercer grado de manera casi inmediata. (Foto: EFE/J.J.Guillén/Archivo)

La sentencia, dada a conocer hoy, recoge el rechazo del alto tribunal a aplicar esa medida establecida en el Código Penal en virtud del hecho de que, como explican en Nius, al haberles sido prohibido el desempeño de un cargo público no pueden reincidir en el delito por el que han sido condenados. De esta manera, ahora es la junta de tratamiento de las prisiones catalanas -Cataluña es la única comunidad autónoma que tiene delegadas estas funciones- quien debe decir el grado de los presos.

Este podría ser directamente el tercer grado, que puede aplicarse de diversas maneras. Desde salir solo los fines de semana a volver solo a dormir a la cárcel los días de diario o, incluso, vivir fuera pero con una pulsera telemática. A falta de que se decida este punto, cabe decir que la decisión que llegue desde Cataluña puede ser recurrida por parte de la Fiscalía, que es quien había pedido la aplicación del artículo 36.2. Primero ante el juez de vigilancia penitenciaria y después ante el tribunal que dictó la sentencia y que consideró que no era competencia suya hacerlo ahora al no existir, argumenta, un pronóstico evidente de peligrosidad.

Desde El Confidencial señalan que otra forma legal a la que se podría recurrir desde las Instituciones Penitenciarias catalanas es el artículo 100.2, que permite beneficios extensivos. Esto quiere decir que se pueden dar ciertos beneficios y flexibilidad a los reclusos que aún se hallen en grado dos para que se incorporen de manera progresiva a la vida fuera de prisión. Un artículo del cual se benefició, como señala El Español, Oriol Pujol.

No es el único. El artículo 117 del Régimen Penitenciario permite a los presos considerados de baja peligrosidad social y sin riesgos de quebrantar su condena salir de prisión de manera regular para cumplir con algún tipo de labor o participar en un programa, como ha ocurrido en el caso de Iñaki Urdangarín.

Su autorización para ser voluntario en un centro para discapacitados en Pozuelo de Alarcón se ha basado en este artículo. Una decisión judicial que ha sido recurrida por la Fiscalía al considerar que no es aplicable cuando, como ocurre con el marido de la Infanta, no se ha cumplido la cuarta parte de la condena.

De ahí que la aplicación de estos otros artículos sean considerados, como señalan en El Español, una forma de dotar a los presos de “un tercer grado encubierto”. Cualquier de ellos puede ser la vía legal por la que los políticos catalanes condenados por el Supremo salgan a la calle antes de cumplir las penas impuestas.