Por qué la victoria aplastante de Macron ayer es igual o más importante que la de hace un mes

Javier Taeño

Con desgana y con poca ilusión –la abstención ha ascendido al 57%, la más alta desde la fundación de la V República en 1958- los franceses han renovado su confianza en Emmanuel Macron, elegido presidente hace apenas un mes y al que las elecciones legislativas le acaban de dar carta blanca y manos libres para efectuar las reformas que estime oportunas. Apenas han pasado unas pocas semanas entre ambos comicios y estos segundos han recibido muy poca atención pública, pero lo cierto es que son más determinantes, ya que ahora el presidente va a estar apoyado por la Asamblea Nacional a la hora de sacar adelante sus propuestas. Estas son las razones.

Macron hace un gesto de victoria (AFP).

– Una mayoría absoluta para gobernar

Con un 97% escrutado el partido de Macron, En Marcha, obtiene 341 diputados de un total de 577. Se trata de una mayoría absoluta cómoda que le permite sacar adelante reformas de calado como una bajada de impuestos, cambios en los subsidios de desempleo y pensiones, la procreación asistida accesible a todas las mujeres o la reducción para 2025 de la proporción nuclear a un 50%. Además, su decisión de nombrar al político de Los Republicanos, Edouard Phillippe como primer ministro –primera vez que un presidente nombraba primer ministro a alguien que no era de su partido- queda reforzada en las urnas.

– El resto de partidos quedan muy debilitados

La carrera por llegar a la primera vuelta de las presidenciales en buen lugar fue muy dura para Macron y se tuvo que batir duramente contra Fillon, Le Pen o Melenchon, sin embargo, casi dos meses después los resultados son demoledores. Los Republicanos se han situado como segunda fuerza política y principal partido de la oposición al sacar 135 escaños en las legislativas. El resto de formaciones quedan en una posición residual. Los socialistas sacan 42 escaños, Francia Insumisa 27 y el Frente Nacional solo llega a los 8 parlamentarios sin lograr formar grupo propio.

– Fin a los partidos tradicionales

Los resultados muestran la constatación de que los partidos tradicionales ya no son la mejor opción para los franceses. La suma de socialistas y republicanos apenas alcanza 177 diputados que se quedan muy lejos de la mayoría. Además, el Frente Nacional, que en las presidenciales se coló en segunda vuelta con Marine Le Pen, queda muy debilitado. La doble victoria de Macron le ha dejado con un poder inmenso y ningún partido va a poder hacerle sombra en los próximos años.

Marine Le Pen valorando los resultados

– El populismo no triunfa en Francia

Tras la llegada al poder de Trump en Estados Unidos y el Brexit en Reino Unido había mucho temor a que el Frente Nacional terminara gobernando en Francia, lo que habría supuesto un durísimo golpe para la Unión Europea. Sus dos contundentes derrotas, en las presidenciales y especialmente en las legislativas, impulsan a los franceses como uno de los países más comprometidos con el proyecto comunitario y de los que más van a tirar del carro una vez que se consume el divorcio con los británicos.

Al usar Yahoo aceptas que Yahoo y sus socios puedan utilizar cookies para personalización y otros fines