Por qué comprar un coche eléctrico en 2021 es una mala inversión

Tecnología y redes
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¿Qué coche te comprarías en 2021? Sin duda, muchos dirán que uno eléctrico, pocos dirán que uno de gasolina y nadie dirá uno de diesel. ¿Por qué? Porque las grandes ciudades del mundo están anunciando que van a prohibir el acceso a los coches que funcionan con combustibles fósiles y a la vez, los gobiernos están aprobando ayudas para la compra de vehículos eléctricos. Sin embargo, comprar un coche enchufable en 2021 no es un buen negocio. 

Así lo asegura un estudio realizado por la página alemana Focus Online y la consultoría Bähr & Fess y del que se hace eco la web Forococheseléctricos. ¿El motivo? Los coches eléctricos tienen actualmente un serio problema para mantener su valor inicial, pues cada vez se lanzan modelos más avanzados y asequibles, lo que hace que los vehículos de generaciones anteriores se deprecien con rapidez.

Por qué comprar un coche eléctrico en 2021 es una mala inversión
Por qué comprar un coche eléctrico en 2021 es una mala inversión

Sí, este tipo de coches sufren los mismos problemas que aparatos tecnológicos como los smartphones o los ordenadores portátiles. Por ejemplo, en 2014 un iPhone 6 costaba 699 euros y era lo más de lo más en cuanto a tecnología. Hoy en día, tan solo 5 años después, se puede comprar uno prácticamente nuevo por apenas 150 euros (en el mercado de los reacondicionados, porque hace años que Apple lo dejó de vender). Nadie en su sano juicio compraría un iPhone 6 por 699 euros cuando puede comprar un iPhone 12, un smartphone mucho más avanzado, por apenas 150 euros más. 

Un coche de gasolina de hace cinco años puede haber perdido muy poco valor si su dueño lo ha cuidado bien. Sin embargo, los coches eléctricos avanzan en sus funciones de manera espectacular año a año, lo que hace que los modelos antiguos pierdan atractivo rápidamente. Además, sus baterías se resienten más con el paso de los años que otras piezas como el motor, por lo que encima pierden autonomía. 

«En algunos casos, las autonomías casi se duplican con una nueva generación de modelos. Eso, por supuesto, hace que la generación anterior sea menos atractiva», declara Dieter Fess, de Bähr & Fess. Según sus estimaciones, los automóviles con motores de gasolina seguirán manteniendo un valor más estable para el año 2025.

Sin embargo, el estudio señala que los coches que más van a perder su valor en los próximos años van a ser los diesel. Da igual que sean de marcas muy poderosas y con mucha fama: su precio va a bajar año a año porque cada vez va a ser más difícil conducirlos por las ciudades y sus dueños van a tener que pagar más impuestos que compensen el daño medioambiental que producen. 

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