Por qué la noche ya no existe en Singapur y cómo puede pasar dentro de poco en España

La prueba suele resultar cada vez más infructuosa en la mayoría de los países del mundo. Cuando llega la noche, miramos hacia el cielo y vemos muy pocas estrellas e incluso ninguna en algunos lugares. ¿Por qué? Pues fundamentalmente por un fenómeno cada vez más extendido, pero del que se tiene muy poca información, que se llama contaminación lumínica. 

Uno de los rincones más afectados del mundo es Singapur, pero Europa. Estados Unidos, los países del Golfo o los asiáticos tampoco se libran de este problema que impide que los ciudadanos puedan contemplar la Vía Láctea cuando anochece.

Singapur completamente iluminado de noche.

La contaminación lumínica, que se produce por la sobreexposición de luces artificiales hacia la atmósfera, provoca el aumento del brillo nocturno y la difusión de esta luz en los gases y elementos del cielo, disminuyendo así la visibilidad de las estrellas y del resto de objetos celestes.

Pero además supone un grave perjuicio para el medioambiente y para la salud humana. Estudios recientes han demostrado que puede afectar a los ritmos cardíacos, que altera el comportamiento de los animales y que las luces LED, tan extendidas en los últimos años porque son más eficientes, son más perjudiciales que la iluminación tradicional, tal y como cuenta Business Insider.

En el caso de Singapur, y otros países que destacan por su iluminación nocturna como Catar, Kuwait, Emiratos Árabes o Corea del Sur, los efectos de la contaminación lumínica son más que evidentes. Los ojos de la gente nunca se adaptan a la completa oscuridad y por eso les resulta imposible poder llegar a ver las estrellas. 

De hecho, en Internet se pueden encontrar consejos sobre cómo luchar contra esta realidad. Entre ellos, buscar lugares remotos y más oscuros en estas ciudades y tener un mapa de los astros para intentar visualizarlos al mirar a los sitios correctos.

Respecto a España, es uno de los países más afectados de Europa según un estudio de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) con Madrid, Cataluña, Andalucía, Murcia o Cantabria como algunos de los puntos más afectados.

Los países con más contaminación lumínica del mundo (Science Advances).

En el extremo contrario de la balanza se sitúan Chad, República Centroafricana o Madagascar, donde una inmensa mayoría de la población puede contemplar una noche estrellada sin ningún tipo de dificultad.

El principal problema es que la tendencia en el mundo es a aumentar exponencialmente la iluminación nocturna, por lo que la contaminación lumínica parece que cada vez va a ser más difícil de controlar.

Javier Taeño (@javiertaeno)