"Por favor, no den a luz en casa": el tuit de un doctor que aviva la polémica sobre los partos fuera del hospital

Dar a luz es un momento culminante en la vida de la madre y de su bebé. Por ello, esa experiencia maravillosa requiere ofrecer las mejores condiciones sanitarias, médicas, emocionales y sociales a la mujer antes, durante y después del parto, a su bebé e, incluso y en lo posible, a los familiares que asisten a ese singular momento.

La decisión sobre si dar a luz en casa o en un hospital es un derecho de la madre que debe ser tomada con información médica rigurosa. (Netdoctor / Yahoo)

Con todo, en ocasiones las cosas se complican y la vida de la madre o de su bebé llegan a estar en peligro. En ese contexto, la advertencia que hizo en Twitter el doctor Jackie Calleja es de punzante relevancia y se da en un contexto específico: Calleja exhorta a las mujeres a no dar a luz en sus hogares y acudir en cambio a un hospital, pues “un parto puede convertirse en una urgencia en minutos”. Calleja expresó eso justo cuando acababa de atender una emergencia por una hemorragia durante un parto que le consumió “un año de su vida en ese rato”.

La alerta de Calleja, y la conversación al respecto que se dio en respuesta a su Twitter, se inscribe en un fenómeno en relativo auge: una proporción importante de mujeres decide dar a luz en su casa y no en hospitales, en buena medida por la noción de que el tratamiento médico se ha deshumanizado y, en cambio, un parto en el hogar, con mayor o menor ayuda especializada (parteras, enfermeras o médicos), ofrece un entorno emocionalmente más cálido y con mayor capacidad de decisión de la madre sobre cómo vivir el alumbramiento.

Se ha criticado que en los hospitales actuales, con frecuencia el trato que médicos y enfermeras ofrecen a sus pacientes es frío o poco empático y que, en el caso de las mujeres que dan a luz, los procedimientos hospitalarios las obligan a aceptar una cierta clase de tiempos y tratamientos –por ejemplo la medicación o los procedimientos que desembocan en un parto natural o en una cesárea–que no necesariamente son de su agrado o preferencia. En los hospitales, además, hay restricciones a la cantidad de personas que pueden asistir al momento del parto.

Muchas mujeres rechazan esas cuestiones y optan por dar a luz en casa, donde tienen mayor capacidad de decisión sobre cómo y cuándo dar a luz. Con todo, si se dan complicaciones o el parto es de riesgo, esa decisión puede ser peligrosa pues en una casa no se cuenta con el personal o los equipos necesarios para atender una emergencia.

Es cierto que en ocasiones la rigidez de los procedimientos médicos puede sentirse opresiva y existe una tendencia a practicar cesáreas para facilitarle las cosas a doctores y pacientes y no porque sean de necesidad médica imperativa.

En contrapartida, puede decirse que los alumbramientos en el hogar, si son planeados de modo apropiado y cuentan con profesionales experimentados para asistir a la madre, son una opción que muchas mujeres prefieren, pues les da un grado de decisión más amplio sobre su gran momento y pueden ser acompañadas por sus seres queridos en cantidad y duración mayor que en un hospital.

El detalle es que, aunque en ocasiones se dan excesos o problemas, los procedimientos hospitalarios están pensados para ofrecer la máxima seguridad y bienestar posible a las madres y sus bebés. Y es justo en ese aspecto, cuando se requiere atención de emergencia o especializada durante un parto, que la decisión de dar a luz en casa y no en un hospital cobra peso.

De acuerdo a la Clínica Mayo, aunque la mayoría de los nacimientos en hogares se dan exitosamente y sin complicación, los partos en casas están asociados a un mayor riesgo de muerte del infante y de desórdenes del sistema nervioso que los que suceden en hospitales. Ese riesgo con todo es bajo, aunque debe ser un factor importante a la hora de decidir.

El caso de cada mujer es único y por ello la decisión sobre si lo mejor y más seguro es dar a luz en casa o en un hospital debe tomarse conun balance que considere las carcaterísticas médicas de cada gestación, las recomendaciones del médico y las preferencias de la madre. (PureWow/Yahoo)

La madre tiene ciertamente el derecho a decidir en donde dar a luz y el factor emocional es en ello importante, pero conviene que tal decisión se dé con amplia información, con la asesoría de su médico y con un plan de contingencia en caso de que sea necesario un traslado al hospital de emergencia. En todo ello las cuestiones de tipo médico y científico deben tener un lugar prioritario, pues soslayarlas por nociones subjetivas, religioso-culturales o ideológicas puede, si algo sale mal, acabar en una desgracia que habría podido ser prevenida. Esto es especialmente crítico en el caso de mujeres cuya gestación tiene factores adicionales de riesgo o cuando la posición o peculiaridades de su bebé requieren un manejo especializado para llevar a un nacimiento exitoso.

Además, muchos centros de maternidad de los hospitales se han transformado para ofrecer entornos más cálidos para las madres que dan a luz, de modo de ofrecer un mayor confort emocional. En todo caso, para quienes optan por tener el parto en casa, es crucial que se cuente con todos los elementos materiales necesarios y con ayuda de matronas o parteras expertas. Con todos los elementos adecuados en posición y en partos que no tienen riesgos o consideraciones médicas que requieran atención especializada, un parto en el hogar resulta una opción segura y reconfortante.

Pero aunque es un derecho de la madre, la decisión debe ser siempre tomada con base en las determinaciones del médico y en realidad no en todas las gestaciones resulta apropiado un parto en casa. La determinación debe darse caso por caso tomando en cuenta tanto el rigor médico como las preferencias de la madre, con el objetivo de un alumbramiento seguro siempre en primer término.

Sigue a Jesús Del Toro en Twitter: @JesusDelToro

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