Polisario, MInurso y ONG españolas analizan la seguridad en los campamentos

El ministerio argelino de Asuntos Exteriores negó hoy que haya informado a la Misión de Naciones Unidas en el Sáhara Occidental (Minurso). EFE/Stringer

Argel, 3 dic (EFE).- Oficiales del alto mando del Frente Polisario, responsables de seguridad de la Misión de la ONU en el Sahara Occidental (MINURSO) y representantes de las ONG españolas se reunieron hoy en los campamentos de refugiados para analizar la situación tras la polémica alerta sobre el riesgo de atentados en los campos de refugiados lanzada la semana pasada por el Gobierno en Madrid.

Fuentes de seguridad saharauis confirmaron a Efe que el encuentro se celebró en la sede del ministerio saharaui de Interior, en el campo de refugiados de Rabuni, y durante el mismo los responsables de la MINURSO insistieron en que no han recibido aviso de atentados o secuestros alguno "ni en sus oficinas en los campamentos, ni en su sedes regionales ni siquiera en el cuartel central en Nueva York".

"La MINURSO dijo que no tenía conocimiento de ninguna amenaza de seguridad para los extranjeros que trabajan en los campamentos", detalló a Efe Bechir Lehsen, investigador saharaui experto en la amenaza yihadista en el norte de África.

Las mismas fuentes de seguridad saharauis confirmaron a Efe que la reunión fue presidida por el Secretario de Estado para la Documentación y la Seguridad (Servicio de inteligencia) y miembro destacado del Frente Polisario, Ibrahim Mohamad Mahmoud, quien subrayó que las medidas de seguridad adoptadas en los últimos días son las misma que se realizan cada año en estas fechas a causa del tradicional viaje de las familias de acogida españolas.

Mohamad Mahmoud señaló, asimismo, que en ese marco se estrechó igualmente la cooperación habitual con las autoridades mauritanas y argelinas, responsables de la seguridad en el territorio que rodea los campos de refugiados establecidos en 1975 al oeste de la ciudad argelina de Tinduf, en pleno desierto.

"Estamos siempre en contacto con las autoridades de Mauritania y Argelia para detectar cualquier amenaza", subrayó el responsable.

Al margen quedaron, sin embargo, los preparativos para el congreso del Frente Polisario, el primero que se celebra desde la muerte del histórico presidente Mohamad Abdelaziz, ya que "se celebra en la zona liberada de Tifarit y allí la seguridad es únicamente responsabilidad del Polisario".

Las organizaciones españolas expresaron, por su parte, su voluntad de seguir trabajando sobre el terreno para asistir a los más de 150.000 saharauis que viven en condiciones precarias en el desierto.

El miércoles pasado, el gobierno español lanzó una alerta, que dijo sostenida en información de servicios secretos extranjeros, en la que sugería a los ciudadanos de su país que se abstuvieran de viajar a los campamentos de refugiados saharauis ya que según la misma eran objetivo preferente de los grupos yihadistas que actúan en el sur de Argelia.

La alerta fue calificada de "injustificada" por la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) -reconocida por cerca de un centenar de países-, que la relacionó con la visita del ministro de Exteriores marroquí a Madrid, ocurrida el mismo día, y con la celebración el próximo 18 de diciembre del congreso del Frente Polisario, que tendrá lugar en la ciudad liberada de Tifarit, próxima al muro.

En la misma línea se expresó el lunes el portavoz del ministerio argelino de Asuntos Exteriores, Abdelaziz Benali-Chérif, quien calificó de "falsas e infundadas" las informaciones a este respecto publicadas en medios extranjeros y aseguró que "han sido manipuladas con el objetivo evidente de perjudicar a Argelia, a su pueblo y a sus instituciones".

"El momento elegido por los medios y sus patrocinadores está lejos de ser fortuito dado el contexto regional, incluida la proximidad de algunos asuntos importantes", agregó el portavoz en la misma linea que han argumentado los propios saharauis para calificar la alerta de "interesada".

Durante el congreso, que arrancará el 18 de diciembre, se prevé que el Frente Polisario vote en favor de cambiar la relación con Marruecos y sustituirla por una mucho más beligerante y hostil.

Marruecos y el Frente Polisario firmaron un acuerdo de alto el fuego que puso un punto y aparte a la guerra iniciada en 1975 después de que las tropas marroquíes ocuparan los territorios de la antigua colonia española del Sahara Occidental, rica en fosfatos y pesca.

La tregua incluía la convocatoria de un referéndum de determinación que a día de hoy no se a celebrado aún, en gran parte por los obstáculos que pone Marruecos respecto al censo.