La policía de EEUU se protege atacando a Derek Chauvin

Joy POWELL y Charlotte PLANTIVE en Washington
·3 min de lectura
El jefe de la policía de Minneapolis, Mediaria Arradondo (derecha), se arrodilla ante el paso del cortejo fúnebre de George Floyd, el 4 de junio de 2020

A pesar de la intensidad de los debates sobre la policía estadounidense y sus métodos, todos los actores del juicio por la muerte del afroamericano George Floyd parecen decididos a que sea el juicio de un hombre y no de una institución.

Este "no es el juicio de la policía o de los métodos policiales", dijo el fiscal Jerry Blackwell en la apertura del proceso para examinar la culpabilidad del exagente Derek Chauvin.

"No hay ninguna causa política o social en la sala", dijo el abogado defensor Eric Nelson.

Chauvin, un expolicía blanco de 45 años, está acusado de matar al afroestadounidense de 46 años el pasado 25 de mayo, en Minneapolis, apretando su rodilla en el cuello de la víctima durante casi 10 minutos mientras Floyd estaba tumbado boca abajo y esposado.

La tragedia llevó a millones de personas a manifestarse en todo el mundo contra el racismo y la violencia policial, y abrió un debate en Estados Unidos sobre la necesidad de reformar las fuerzas del orden.

Algunas voces críticas han pedido que se "recorten" los fondos de la policía para redirigirlos a otras acciones sociales, varias ciudades han tomado medidas y la Cámara de Representantes ha abordado la amplia inmunidad de la que gozan las fuerzas del orden.

Para impedir esas reformas, los policías y sus defensores se apresuraron a presentar a Chauvin como una oveja negra que no refleja en absoluto los valores de la profesión. Y esa retórica se oyó mucho esta semana en la sala.

Chauvin "violó las reglas", el "entrenamiento" y la "ética" de la labor policial, aseguró el lunes Medaria Arradondo, un afroestadounidense que dirige las fuerzas del orden de Minneapolis.

"No sé qué tipo de postura improvisó, pero no es algo que enseñemos", afirmó Katie Blackwell, exdirectora de la Academia de Policía de Minneapolis, también vestida de uniforme.

La fuerza "mortal" empleada por Chauvin "no era en absoluto necesaria", ya había opinado el viernes el policía más veterano de la ciudad, Richard Zimmerman.

- "Manzana podrida" -

Esta avalancha de testimonios es excepcional. En Estados Unidos, en efecto, es muy raro que los policías testifiquen contra un colega. Existe incluso una fórmula: "el muro azul del silencio", para describir el código tácito que empuja a los agentes a quedarse callados si un compañero comete un abuso.

Este muro ya había empezado a resquebrajarse mucho antes del juicio. Arradondo ya había declarado que Chauvin había cometido un "asesinato", su sindicato había considerado "justificado" su despido y el Ayuntamiento de Minneapolis, su empleador, había acordado pagar a la familia Floyd 27 millones de dólares sin esperar al veredicto.

Los honorarios de los abogados del demandado los cubre una asociación policial, pero ésta dice que está obligada a hacerlo para todos sus miembros.

En casos anteriores en los que estaban implicados agentes de policía, sus compañeros habían salido en su defensa "bien planteando puntos válidos o simplemente por reacción visceral", dice Ashley Heiberger, ex agente de policía convertido en consultor. "Eso no ocurrió esta vez: cada vez que vimos un comentario, fue negativo".

Para Kate Levine, profesora de la Facultad de Derecho Cardozo de Nueva York, esto puede ser una estrategia. "Mi preocupación es que si Derek Chauvin es condenado, los departamentos de policía que lo emplearon puedan decir: 'Este tipo era una manzana podrida, no tenemos ningún problema'", afirma.

"Puede que en este caso sí estemos ante un sociópata, pero la mayoría de las veces los agentes hacen lo que les han entrenado para hacer", añade la experta.

El activista a favor de reformas en Minneapolis, D.A. Bullock, también se mostró escéptico sobre el testimonio de Arradondo. "Animo a la gente a que se fije en sus políticas y no en su actuación" en los tribunales, dijo a The New York Times.

Mientras el jefe de policía de la ciudad se jactaba de los "cambios" en su departamento que, según él, ponen "la compasión y la dignidad" en el centro de lo que hacen, Bullock dijo que "no confía en su testimonio sobre las reformas reales".

chp/seb/gma/lda