El polémico menú de la COP26 se aleja bastante de la sostenibilidad

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Glasgow es la sede de la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26). Entre el 31 de octubre y el 12 de noviembre, los principales líderes del mundo debaten y negocian las medidas que se deben aplicar para frenar el calentamiento global.

Unos encuentros que suelen estar rodeados de polémica por la poca ejemplaridad de los asistentes en medidas de concienciación a la ciudadanía. Y es que los ponentes e invitados, principalmente los jefes de Estado y Gobierno, así como empresarios y altos diplomáticos acuden a esta cumbre haciendo uso de aviones privados, el medio de transporte más contaminante. Ahora también se ha puesto en tela de juicio el menú, que no destaca precisamente por su sostenibilidad.

Protesta contra el consumo de carne en la COP26. Los manifestantes llevan las máscaras de los líderes mundiales. (Photo by Peter Summers/Getty Images)
Protesta contra el consumo de carne en la COP26. Los manifestantes llevan las máscaras de los líderes mundiales. (Photo by Peter Summers/Getty Images)

Para dar ejemplo, los organizadores podrían haber optado por menús ecológicos, sin embargo cerca de un 60% de los platos son carnes, pescados o lácteos, es decir, productos que tienen origen animal y por tanto una mayor huella de carbono. Concretamente, el 41% del total son carnes y pescados, mientras que el 17% son lácteos. Tal y como recuerda The Big Issue, el 14,5% de las emisiones provocadas por los seres humanos vienen de la producción ganadera.

 Los puestos de comida de la COP26 ofrecen una gran variedad de platos, que incluyen sopas, pizzas, pasteles, pasta, ensaladas o hamburguesas. La gran novedad de esta cumbre es que los asistentes pueden conocer, gracias a la asociación de la cumbre con la startup sueca Klimato, la huella de carbono que tienen todos y cada uno de los platos ofrecidos.

En las páginas del menú se puede leer que "hoy en día una comida promedio en Reino Unido tiene una huella de carbono de 1,7 kilos de CO2e. Según WWF, necesitamos que esa huella baje hasta menos de 0,5 kilos de CO2e para alcanzar los objetivos propuestos en el Acuerdo de París".

Y si bien es cierto que en el menú de la cumbre dos tercios de los productos se encuentran en 0,5 kilos de CO2 o por debajo, la realidad es que uno de cada tres productos superan ampliamente los objetivos marcados.

Mención especial merecen los famosos haggis, el plato tradicional de Escocia, que tiene una huella de carbono de 3,4 kilos de CO2e, lo que significa que dobla la comida promedio en Reino Unido y multiplica por siete la huella de carbono recomendada por la WWF y a la que la propia cumbre hace referencia.

Dos de las páginas del menú de la COP26 (A Recipe for Change)
Dos de las páginas del menú de la COP26 (A Recipe for Change)

La organización se ha encargado de señalar que el objetivo de esta iniciativa es "ayudar a elegir los platos que tienen menor huella de carbono", pero no explica qué ocurrirá si nadie consume los alimentos con más huella de carbono.

Ante estas evidentes contradicciones de la COP26, ya ha habido activistas que han puesto el grito en el cielo. Joel Scott-Halkes, portavoz de Animal Rebellion, ha manifestado, en unas declaraciones recogidas por The Big Issue, que "la inclusión completamente imprudente de carne, mariscos y productos lácteos en el menú de catering de la COP26 es una acusación condenatoria del fracaso total del Gobierno del Reino Unido en comprender la raíz de la crisis climática".

En este sentido, ha querido lanzar un mensaje muy contundente: "Es como servir cigarrillos en una conferencia sobre cáncer de pulmón. Tomando decisiones tan ilógicas, la emergencia climática nunca se resolverá".

Lógicamente los alimentos con menor huella de carbono son aquellos que proceden directamente de las plantas, pero la COP26 podría haber tomado ejemplo de festivales como el de Shambala, que ha eliminado la carne completamemnte de sus menús para mostrar su compromiso en la lucha contra el cambio climático.

Una vez más se pierde una oportunidad de oro de fomentar la sostenibilidad en un evento de estas características en el que están puestos los ojos de todo el mundo.

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