Cuando otra foto ‘intimista’ de la portada de 'El Mundo' puso a Soraya Sáenz de Santamaría en boca de todos

La foto de la entrevista personal que publicó El Mundo (El Mundo)

Ha sido la comidilla de este fin de semana: la fotografía de portada de El Mundo en su edición del domingo. La protagonista, Isabel Díaz Ayuso, apareció vestida de riguroso negro, con cara de cansancio, de pena y los brazos cruzados sobre el pecho. Una imagen acompañada del titular Hay que dar el primer paso. Cada semana un negocio cierra. La fotografía, realizada por Carlos García Pozo, ha dado mucho de qué hablar por la composición, por el tono y por el momento, en plena pandemia por el coronavirus. Convertida en meme casi en el mismo momento en el que fue hecha pública, han sido muchas las críticas recibidas por la presidenta de la Comunidad de Madrid por prestarse a ello. Una situación similar a la que atravesó hace algunos años su compañera de partido Soraya Saénz de Santamaría.

“La verdad es que en esos momentos, cuando me estaba haciendo las fotos, confieso que no estaba tampoco muy cómoda. Lo que pasa es que había sido un día muy largo, una semana durísima, viernes por la tarde. 'Ponte así, ponte asá'... Bueno, pues lo haces”, declaró en una entrevista en Onda Cero una vez desatada la polémica sobre las fotografías Díaz Ayuso. En plural porque la de portada solo es una y en el interior hay más. Ella ha dicho que su intención no era “transmitir nada”, que “simplemente es que estoy a otras cosas”.

Las críticas arrecian y llueve sobre mojado en el caso de Díaz Ayuso, quien, con su gestión de la crisis del coronavirus en Madrid, ha proporcionado material audiovisual susceptible de ser criticado en más de una ocasión. Todo el mundo recuerda su imagen en IFEMA repartiendo bocadillos en un pabellón abarrotado donde no se guardaba la distancia recomendada o su otra imagen, también de negro, llorosa y con el maquillaje corrido en la misa celebrada a finales de abril en La Almudena.

Hoy todo el mundo habla de la foto o fotos de la presidenta madrileña en El Mundo, pero lo cierto es que, como ha recordado algún tuitero, las suyas no son las primeras imágenes protagonizadas por una dirigente del Partido Popular que levantan ampollas. Hace 11 años, en 2009, y también por una entrevista y una foto de Portada, el objetivo de los comentarios fue Soraya Sáenz de Santamaría. En su caso, el contexto y el estilo, más allá de salirse de los estándares del retrato político habitual, eran distintos. No fue durante una crisis sanitaria. Además, si Ayuso ha posado doliente, su compañera de siglas lo hizo ‘sensual’, como se definió entonces su posado (el que puede verse bajo estas líneas).

En su momento, aquella sesión le costó a Sáenz de Santamaría más de un quebradero de cabeza y numerosas críticas. No solo de fuera, sino también internas, como recogió entonces El Confidencial. Sobre las fotos, la protagonista de las mismas reconoció ante su entorno haberse sentido “engañada” según fuentes citadas por el mencionado diario. Lo que ella había acordado es que acompañarían una entrevista realizada por Nieves Herrero para una sección del suplemento Magazine llamada A solas con.

Estaban pensadas para un tipo de entrevista más íntima, menos política y encajaban mejor para el fin con el que fueron tomadas que en la portada del diario donde apareció una de las fotos realizadas por Luis Malibrán. El revuelo generado por aquella publicación fue tal que esta se convirtió en tema a tratar durante una rueda de prensa del Partido Popular.

La escalada de la polémica fue tal que hubo un punto, en plena crisis a costa del posado, en el que Mariano Rajoy tuvo que rectificar las declaraciones vertidas cuatro años antes por la foto grupal de las ministras del Gobierno de José Luis Zapatero para la revista Vogue. En agosto de 2004 dijo que el Ejecutivo socialista había pasado “de la política de gestos al ridículo”. Años más tarde y con la número 3 de su partido en el punto de mira, declaró que aquellas declaraciones “no las debíamos haber hecho”.

Tras años como mano derecha del que fuera presidente del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría anunció en septiembre de 2018 que dejaba la política. Poco después era nombrada por el Gobierno de Pedro Sánchez consejera electiva de Estado, cargo que tiene una duración de cuatro años. Antes de este nombramiento intentó dar el salto a la presidencia del Partido Popular sin éxito perdiendo la batalla en segunda vuelta con Pablo Casado.

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