Polémica en Francia por la bofetada de un diputado a su mujer

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Adrien Quatennens, miembro del partido izquierdista Francia Insumisa (LFI) (Photo: THOMAS SAMSON via AFP via Getty Images)
Adrien Quatennens, miembro del partido izquierdista Francia Insumisa (LFI) (Photo: THOMAS SAMSON via AFP via Getty Images)

Adrien Quatennens, miembro del partido izquierdista Francia Insumisa (LFI) (Photo: THOMAS SAMSON via AFP via Getty Images)

La polémica por un posible caso de violencia machista salpica a la política francesa. El pasado domingo, una de las imágenes más reconocidas de la extrema izquierda en Francia, Adrien Quatennens, de 32 años, renunció a su cargo después de que presuntamente le diese una bofetada a su mujer.

Quatennens, diputado de Francia Insumisa (LFI) y llamado a ser el relevo de Jean-Luc Mélenchón dentro del partido, admitió haber golpeado a su mujer el pasado año, cuando se encontraban en pleno proceso de divorcio.

“Lamento profundamente esta acción, que nunca se repitió”, dijo, después de que el caso fuera desvelado esta semana por el semanario satírico Canard Enchaine. Además, el diputado de LFI reconoció haber acosado a su mujer con “demasiados mensajes” con la intención de convencerla de que “las dificultades como pareja podían superarse”.

El caso ha levantado la polémica entre los dirigentes de la izquierda sobre la necesidad de retirarle de todo tipo de actividad pública. Por el momento, el implicado ha renunciado a su función como coordinador del partido para proteger el movimiento y a sus militantes.

Diputadas como la ecologista Sandrine Rousseau le piden que abandone la actividad política e insta a su formación a que le sancionen. No es la única política que se ha pronunciado, ya que la eurodiputada de LFI, Manon Aubry pidió este lunes en la emisora France Info que la Justicia abra una investigación sobre el caso del que ha sido hasta ahora el “número dos” de LFI.

Por su parte, el “número uno” de LFI, Jean-Luc Mélenchon ha salido en su defensa, afirmando que celebra la “dignidad” y el “valor” de Adrien Quatennens, al que ha querido mostrar su confianza y afección. Al mismo tiempo, el líder del partido ha querido cargar contra la policía, los medios y las redes sociales por filtrar los hechos.

Unas palabras que ha tenido que matizar después de que le criticaran por apoyarle públicamente. Melénchon afirmó que “su afecto por él no quiere decir que sea indiferente con respecto a Céline”. “Una bofetada es inaceptable en todos los casos”, concluyó.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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