Polémica en un belén por tener las figuras del "Chicle", Quezada y Urdangarín

La figura encarcelada de José Enrique Abuín Gey, conocido como El "Chicle", autor confeso del asesinato de Diana Quer, forma parte del belén artesanal de Valga, que cada año atrae miles de visitantes con cientos de figuras que representan la actualidad, algunas de ellas polémicas. EFE

Valga (Pontevedra), 5 dic (EFE).- El Belén Artesanal en Movimiento de Valga, una de las composiciones de la Navidad más espectaculares de Galicia, ha captado en esta ocasión los flashes por incorporar las figuras de varios presos vinculados a casos muy mediáticos, como el "Chicle", Ana Julia Quezada e Iñaki Urdangarín.

La polémica está servida este mes navideño en este municipio de la provincia de Pontevedra, al menos entre aquellos que entienden el mensaje de denuncia y los que, por el contrario, no comprenden que en un acontecimiento festivo se actúe de tal modo, aunque sea a modo de denuncia.

Así las cosas, los organizadores han confesado a Efe no comprender la polémica que ha generado la presencia de las representaciones de José Enrique Abuín ("El Chicle"), autor confeso del asesinato de Diana Quer, y Ana Julia Quezada, acusada de matar al menor Gabriel Cruz, en este belén.

"No queremos polémicas, son dos figuras entre más de 4.000", han señalado.

De momento, además, no tienen pensado retirar ninguna de las figuras y esperan que el asunto no vaya a más ya que esa "no es nuestra intención".

El de Valga es un belén muy particular que se lleva realizando desde 1995 y que, aparte de representar motivos navideños, también hace un repaso a la actualidad de esta localidad pontevedresa y de toda España.

"Son personajes que aunque no nos gusten han sido actualidad este año en nuestro país", han subrayado los promotores, que han optado por el anonimato porque el mensaje es común.

Puigdemont, Isabel Pantoja, Pedro Sánchez, Freddie Mercury, Abel Caballero (por su majestuoso alumbrado navideño), Pablo Iglesias, miembros de la familia real española e Iñaki Urdangarín, encerrado en este belén de Valga en la cárcel del pueblo, se han colado este año en la concurrida exhibición, donde desde el pasado domingo hay visitantes que aplauden tal hecho y hay otros que expresan su sorpresa y, algunos, incluso descontento, al apreciar morbo, amarillismo y un muestrario no apto para los más pequeños.

El de Valga es uno de los acontecimientos sociales y culturales más importantes y esperados del año, y no sólo para los vecinos de la zona, sino también para miles de personas que se trasladan desde diferentes puntos de Galicia a admirar de cerca las figuras talladas a mano que representan todo tipo de motivos de la Navidad, pero también aspectos relacionados con la actividad y la actualidad en Valga y de todo el país, aspecto que este año ha generado este gran interés.

La recreación es posible en todo este tiempo gracias al esfuerzo y dedicación de un grupo de vecinos a través de la Asociación Cultural de Amigos del Belén de Valga y Ayuntamiento de Valga, arropados por el Ayuntamiento.

Las escenas que se representan normalmente no son las típicas de un desierto y camellos, que también tienen cabida, sino que se puede ver por ejemplo cómo se realiza la tradicional matanza del cerdo o la manera en la que una señora ordeña una vaca, entre muchas de las estampas de la Galicia rural que se pueden contemplar, en un paisaje con distintos microclimas, dentro de un espacio de enormes dimensiones.

Está considerado el de Valga como el belén artesanal en movimiento más grande de Galicia y uno de los más importantes de España.

Las figuras y decorados están hechos de papel, escayola, pasta de modelar, alambre, madera y piedra. En el belén de Valga todo es artesanal y la mayoría de las veces reciclado.

Por Jorge Barrio