Poderosos fondos de inversión enfrentan a Argentina en su canje de deuda

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La negociación con acreedores continúa en Argentina, bajo amenaza de default

En su proceso de reestructuración de deuda Argentina enfrenta a poderosos fondos de inversión de Estados Unidos, que en una semana, cuando venza el plazo para aceptar o rechazar la oferta del gobierno, demostrarán cuán dispuestos están a pelear por mejores condiciones de canje.

- ¿Quiénes son los acreedores? -

"Hasta el día de cierre del canje no tendremos una tabulación exacta de quiénes son los acreedores, debido a las ventas que se hacen en el mercado secundario. Pero sí sabemos que el 80% de los bonos está en manos de fondos de inversión de Estados Unidos", indicó a la AFP Sebastián Maril, director de la consultora Fin.Guru.

BlackRock, Greylock Capital, Fidelity y T.Rowe Price Group son los nombres de algunos de esos fondos.

También hay fondos especulativos, bancos y aseguradoras en la lista de acreedores, "aunque tienen una importancia menor", según Adrián Yarde Buller, del Grupo SBS.

- ¿Qué ofrece Argentina? -

La oferta de canje de deuda del gobierno de Alberto Fernández alcanza a 66.238 millones de dólares en bonos emitidos bajo ley extranjera. Contempla tres años de gracia, además de una quita de 62% sobre los intereses (37.900 millones de dólares) y de 5,4% sobre el capital (3.600 millones de dólares).

Bonos emitidos entre 2016 y 2018, durante el gobierno de Mauricio Macri, pero también otros que proceden de las anteriores reestructuraciones de 2005 y 2010, bajo las presidencias de Néstor y Cristina Kirchner, serían canjeados por nuevos papeles con vencimientos entre 2030 y 2047.

Al menos dos grupos internacionales, el Comité de Acreedores Argentinos y el Grupo de Tenedores de Bonos de Canje expresaron formalmente su rechazo a esa oferta.

Argentina resalta su intención de pagar y defiende la validez de su oferta. "Tiene el aval del Fondo Monetario Internacional y el staff técnico avaló la propuesta porque había juzgado que estaba en línea con las posibilidades de pago del país", dijo recientemente el ministro de Economía, Martín Guzmán.

"La oferta es la que se presentó y es mucho mejor que lo que esperaban los fondos. Obviamente, siempre van a querer más, pero la oferta firme es la que se presentó", dijo a la AFP un alto cargo del gobierno, al descartar una flexibilización de su propuesta.

- ¿Cuánta fuerza tienen los fondos? -

Con su porcentaje de participación, los fondos de inversión ostentan una posición de bloqueo en el proceso de canje.

"El gobierno argentino insiste en que no va a modificar su propuesta, así que se espera que una contrapropuesta venga de parte de estos" fondos, señaló a la AFP Nery Persichini, de la firma GMA Capital.

"Los fondos de inversión tienen la capacidad de hacer una contraoferta, y también la voluntad y el poder de litigar" en tribunales internacionales si no se llega a un acuerdo, añadió.

Yarde Buller considera que "los inversores no tienen demasiados incentivos para aceptar la propuesta ya que es más agresiva de lo que necesita Argentina para restaurar la sostenibilidad de la deuda".

El periodo de tres años de gracia es "difícil de digerir para los inversores, ya que en un mundo de tasas de interés tan bajas se pueden sentar a esperar una mejor oferta mientras siguen devengando los intereses de los bonos actuales, que son mucho mayores", apuntó a la AFP.

- ¿Qué sigue? -

Los acreedores tienen hasta el 8 de mayo para decidir si adhieren o no al canje de bonos, aunque el gobierno argentino puede extender el plazo si no se ha llegado a un acuerdo para ese momento.

En el medio de la negociación, Argentina optó por no pagar el pasado 22 de abril un vencimiento de intereses por unos 500 millones de dólares correspondientes a los bonos 21, 26 y 46. Tiene un periodo de gracia que corre hasta el 22 de mayo, pero si para esa fecha no ha logrado hacer el canje y tampoco paga los intereses, el país quedaría en default parcial.

"Los acreedores que no quieran ingresar al canje van a ir a juicio porque saben que en las cortes internacionales pueden conseguir un beneficio mayor", opinó Maril.

Ese sería el peor escenario para Argentina, pues aunque ambas partes tienen mucho que perder ya hay un antecedente: cuando los fondos especulativos demandaron al país ante tribunales de Nueva York y obtuvieron la razón en 2014.