La pobreza extrema en Venezuela bajó al 53,3%, una caída de 14,7 puntos respecto a 2021

Más de la mitad de los venezolanos vive por debajo del umbral de la pobreza extrema, una cifra desalentadora pero que supone una mejoría de 14,7 puntos porcentuales al compararlo con el año pasado, según la Encuesta sobre Condiciones de Vida realizada por la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).

Más de la mitad de la población venezolana, el 53,3%, vive en pobreza extrema, mientras el 81,5%, cifra que también incluye los anteriores, se encuentra por debajo del umbral de pobreza, lo que también representa una reducción de 8,5 puntos porcentuales en comparación con 2021.

El investigador y profesor de la UCAB Luis Pedro España explicó que la recuperación de la economía en el país ha permitido la reducción de la pobreza, aunque aumentó la desigualdad.

"En materia monetaria, el dato más importante es el incremento de la desigualdad. Venezuela ya es, por lo menos para este 2022, el país más desigual del mundo desde el punto de vista del ingreso", señaló.

Según el académico, el país tiene unos niveles de desigualdad similares a los de Namibia, Mozambique o Angola, mientras que aseguró que para corregir esa situación no solo basta con el crecimiento económico, sino que es necesario implementar una estrategia de producir "bienes y servicios sociales que permitan aumentar el capital humano y social".

La pobreza multidimensional, que incluye diversas variables además de los ingresos como la vivienda, el empleo, los servicios o el empleo, fue incluida en la encuesta. La medición muestra que la mitad de los hogares está en situación de pobreza, también 14,7 puntos porcentuales menos con respecto a 2021.

"Lo que ha ocurrido es que regresamos a los niveles que teníamos en 2018", agregó España.

Según este estudio académico, los programas sociales en Venezuela han quedado reducidos a dos: las transferencias monetarias y la entrega de alimentos a través de cajas de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción, CLAP.

El 35% de la población encuestada aseguró que recibe las cajas del CLAP una vez al mes, el 30% cada dos o tres meses, el 24% cada cuatro meses o más, el 0,2% semanalmente y el 1% quincenalmente.

"Necesitamos programas sociales que incorporen activos productivos a la población, sobre todo, que la gente no quede a su suerte, porque si queda a su suerte se va a quedar pobre", concluyó el investigador.

Con EFE