Plantas acuáticas, unas grandes desconocidas

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<span class="caption">La planta acuática 'Persicaria amphibia' vive en charcas y corrientes de agua estancadas.</span> <span class="attribution"><span class="source">Jorge García Girón</span>, <span class="license">Author provided</span></span>
La planta acuática 'Persicaria amphibia' vive en charcas y corrientes de agua estancadas. Jorge García Girón, Author provided

En palabras del investigador Santos Cirujano, antiguo responsable del Departamento de Biodiversidad y Conservación del Real Jardín Botánico de Madrid y máximo exponente nacional en el campo de la vegetación higrófila, definir qué es exactamente una planta acuática “tiene sus problemillas”. Existen plantas acuáticas que desarrollan formas terrestres a lo largo de su ciclo vital y plantas terrestres que pueden ocupar temporalmente zonas húmedas.

Estrictamente, las plantas acuáticas (también conocidas en la literatura científica con los términos macrófitos o hidrófitos) son las plantas que completan su ciclo biológico cuando todas sus partes se encuentran flotando o sumergidas en la superficie del agua. Puede ser en el mar, lagos, lagunas, humedales, ríos o arroyos.

No obstante, hemos de considerar bajo el paraguas de este grupo florístico a las plantas helófitas (del griego helos, pantano y phytón, planta) y a las megaforbias higrófilas (del griego hygros, humedad y philos, amigo). Estas viven en los márgenes de ambientes inundados, en zonas húmedas poco profundas y en suelos húmedos y encharcados. Sus flores y frutos no se encuentran en contacto con el agua.

En conjunto, se incluyen en la denominación las algas filamentosas, ya sean enraizadas o flotantes, los carófitos (un grupo de algas verdes que viven sumergidas en el agua de diferentes ambientes fluviales y lacustres), los briófitos acuáticos (que incluyen esencialmente musgos y hepáticas) y las plantas vasculares (que incluyen los helechos y las plantas con flores).

Una gran proporción de las especies vegetales

A pesar de ser una de las grandes desconocidas del mundo vegetal, la flora acuática alcanza casi el 5 % del total de la flora española. Supone no menos de 117 especies de plantas vasculares en el país.

Sin embargo, la importancia de estos organismos no se debe exclusivamente a su contribución a la biodiversidad regional. Las plantas acuáticas ejercen funciones imprescindibles para sus ecosistemas:

Particularidades de las plantas acuáticas

Las plantas acuáticas presentan un comportamiento ecológico extraño respecto a sus parientes terrestres. Por ejemplo, sus patrones geográficos de diversidad a escala planetaria son muy diferentes a los que se han estudiado para los principales grupos de vertebrados y plantas leñosas desde tiempos del explorador y naturalista Alexander von Humboldt (1769-1859). La mayoría de ellos muestran una disminución lineal en la riqueza de sus comunidades desde el ecuador a los polos.

Las plantas acuáticas, por el contrario, muestran un patrón latitudinal en forma de media luna. Existen un mayor número de especies flotantes y sumergidas entre los cinturones tropicales y subtropicales (aproximadamente entre los 20 a 30° de latitud), especialmente en Oriente y en la meseta central brasileña.

Las áreas tropicales de Centroamérica y América del Sur, entre las que se encuentra la inmensa selva húmeda del Amazonas, también son el hábitat del mayor número de especies endémicas de flora acuática de la Tierra. Se trata de especies cuya distribución está restringida de forma natural a un área geográfica limitada y que no se encuentran en ninguna otra parte del mundo. Se han registrado más de 350 especies endémicas entre los cuadrantes 10-20°S y 40-50°O.

Este fenómeno se ha atribuido a que estos puntos calientes de biodiversidad actuaron como refugios frente al último máximo glaciar.

En la actualidad, sin embargo, los procesos ligados al cambio global están ejerciendo una presión selectiva sobre la vegetación acuática. El cambio climático, la sobreexplotación de recursos, la alteración en la distribución de usos del territorio, la intensificación agrícola y la expansión incontrolada de las especies exóticas invasoras amenazan la supervivencia de muchos componentes de la flora macrófita. Así lo sugieren diversos estudios que han evaluado la resiliencia de diferentes linajes ligados a refugios glaciares en los Pirineos y en la cordillera del Himalaya.

Como corolario, tomando las palabras del comité organizador del decimoquinto Simposio Internacional de Plantas Acuáticas, los próximos años serán clave en la comprensión, investigación, divulgación y conservación de estos organismos imprescindibles para los ecosistemas acuáticos de nuestro planeta.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

Jorge García Girón no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

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