El plan de urgencias de Ayuso se estrella en el despegue: “Tenemos un problema brutal”

Manifestación por la sanidad pública y contra el nuevo plan de urgencias extrahospitalarias, en Madrid, el 22 de octubre de 2022. (Photo: Marcos del Mazo via LightRocket via Getty Images)
Manifestación por la sanidad pública y contra el nuevo plan de urgencias extrahospitalarias, en Madrid, el 22 de octubre de 2022. (Photo: Marcos del Mazo via LightRocket via Getty Images)

Manifestación por la sanidad pública y contra el nuevo plan de urgencias extrahospitalarias, en Madrid, el 22 de octubre de 2022.   (Photo: Marcos del Mazo via LightRocket via Getty Images)

Quienes lo viven desde dentro reconocen que nunca antes habían visto algo semejante en su sector. La sanidad madrileña está instalada desde hace tiempo en una situación convulsa, pero lo ocurrido en los últimos días con las urgencias de la Atención Primaria parece sobrepasar cualquier límite. 

Los principales sindicatos de profesionales sanitarios alertaron ya a finales de septiembre de que el plan del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso para las urgencias extrahospitalarias no se sostenía, por lo cual se convocaron movilizaciones y huelgas. Un preacuerdo in extremis entre la Administración y las organizaciones logró que se desconvocara la huelga, al menos de forma parcial y temporal. Finalmente, la ‘apertura’ de los 80 puntos de atención continuada (PAC) este 27 de octubre ha hecho saltar por los aires cualquier atisbo de normalidad. 

Falta de personal médico, centros cerrados, pacientes desamparados, sistemas bloqueados, ausencia de material, agresiones a sanitarios… es el balance obtenido tras el primer fin de semana de funcionamiento de estos ‘nuevos’ dispositivos, que pretendían echar a andar con el mismo personal que hasta ahora cubría los 40 servicios de atención rural (SAR). 

Los ‘nuevos’ PAC, “escaparates vacíos”

“El resumen viene siendo lo que ya adelantamos –comenta Ángel Bayo, médico en el SAR de Arganda del Rey y delegado sindical de AMYTS–: los recursos eran insuficientes para una apertura precipitada y sin planificación”. “Sabíamos que iban a ser escaparates vacíos”, dice Bayo, en referencia a los publicitados nuevos PAC, que en su mayoría se estrenaron sin médicos.

Según la información recopilada por la plataforma Apertura SUAP, el martes día 1, que por ser festivo se cubría con profesionales voluntarios, sólo una decena de los nuevos PAC abrió con equipo de personal al completo. En la inmensa mayoría de los dispositivos no había un médico o una médica para asistir a los pacientes, que eran atendidos por personal de enfermería o celadores –sin potestad para hacer recetas, por ejemplo– o redirigidos a un hospital en lugar de al PAC más cercano a su domicilio. ¿El resultado? “Caos”, “desastre”, “angustia”, tanto de la parte de los profesionales como de los pacientes. 

El nuevo plan de reapertura de centros ya había empezado con mal pie, teniendo en cuenta que los sanitarios fueron avisados con un margen de unas horas vía correo electrónico o mensaje de texto, incluso de madrugada, de que debían presentarse a trabajar en otro centro distinto al suyo habitual. En el SAR de Arganda del Rey en el que trabaja Ángel Bayo, de ocho médicos que había “han dejado a tres”, y el resto han sido derivados a centros de la capital madrileña, cuenta Bayo. De un día para otro.

Los recursos son insuficientes para una apertura precipitada y sin planificación

El importante cambio personal y laboral al que se han enfrentado estos sanitarios, sumado a la presión que de por sí sufre la Atención Primaria en la comunidad, ha hecho que muchos renuncien a su puesto –al menos 22 ya lo han hecho, según AMYTS–, que comiencen a tramitar reducciones de jornada y excedencias, o que soliciten una baja médica.

Bayo explica que muchos médicos no pudieron acudir a su puesto porque “tenían permisos concedidos y estaban de viaje”, otros no pudieron “planificarse de la noche a la mañana” en el cuidado de hijos o personas mayores a cargo, y a esto “se le ha unido la situación de angustia, ansiedad y somatización de los cambios” que suponen estas situaciones, apunta el médico.

El Gobierno de Ayuso acusa a los sanitarios de “boicot”

La Consejería de Sanidad informó de que, sólo en la primera jornada, se habían registrado un 60% de bajas sobrevenidas entre los médicos que debían acudir a su puesto recién asignado en los PAC. En lugar de reconocer el problema y tratar de buscar una solución real, la Consejería se congratuló de que los centros habían abierto “con una cobertura del 100%”, y cargó contra los profesionales acusándolos de boicot y de haber orquestado una huelga encubierta. Este miércoles, la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, insistió en las críticas a los sanitarios: “Intentan boicotearlo todo y lo condeno rotundamente”.

Como médico y delegado de AMYTS, Ángel Bayo exige una disculpa. “Las acusaciones de la Consejería están generando desinformación entre la población, y de algún modo es responsable de las agresiones que se están produciendo”, denuncia. 

Las acusaciones de la Consejería están generando desinformación. De algún modo, es responsable de las agresiones a sanitarios

Guadalupe Pajares, médica del Centro Sanitario 24 horas de Guadarrama, es una de las víctimas de esos ataques. La noche del domingo al lunes, durante su guardia, un paciente le propinó puñetazos y patadas por no poder imprimir una receta, según publica El País, a pesar de que la médica había avisado con 48 horas de que el sistema informático no funcionaba bien.  

“En la Consejería nadie contestaba a los teléfonos”, denuncia una portavoz de Sanidad de Comisiones Obreras (CCOO). La portavoz cuenta que sus compañeros delegados de Atención Primaria “llevan cuatro días con los teléfonos ardiendo”, recogiendo “todas las quejas” de sanitarios que, al llegar a los centros y verse literalmente solos, “no saben qué hacer, no tienen asistencia”, explica. 

“Es inenarrable, imagina el problemón que tienen los usuarios”

Muchos trabajadores llamaron también a los teléfonos de la gerencia de Atención Primaria madrileña ante las incidencias, “para preguntar qué hacían con su vida, si se iban a otro centro, si cerraban, si se quedaban ahí… y nadie les cogía el teléfono”, detalla la portavoz de CCOO, que enseguida añade: “Eso es lo que viven los profesionales; imagina el problemón con el que se encuentran los usuarios”.

Profesionales con décadas de experiencia en la Atención Primaria sostienen que “nunca” han visto “cosa igual”. “Es inenarrable”, dicen. A Julián Ordóñez, responsable de Sanidad de UGT en Madrid, también le faltan palabras para describir la situación: “Es tremendo”.

En la Consejería nadie contestaba a los teléfonos

Comisiones Obreras y UGT son dos de los cuatro sindicatos que alcanzaron un preacuerdo con la Consejería de Sanidad para las urgencias extrahospitalarias y para desconvocar la huelga de sanitarios anunciada para la semana pasada. Con este acuerdo las organizaciones se comprometían a hacer un seguimiento durante los dos primeros meses de funcionamiento del nuevo plan, que sería una especie de período de transición. En cambio, AMYTS –sindicato mayoritario entre los médicos– no firmó el acuerdo, y convocó una nueva huelga indefinida de médicos de los PAC a partir del 7 de noviembre. El domingo, 13 de noviembre, se ha convocado otra manifestación de protesta en Madrid.

¿Nuevas huelgas ante los “continuos incumplimientos”?

Ahora, tanto CCOO como UGT se plantean también salir del acuerdo, básicamente porque la Administración lo está “incumpliendo”. La portavoz de Sanidad de Comisiones denuncia “continuos incumplimientos”, que la Consejería primero achacó al desconcierto de los primeros días, pero que no se toleran tras cumplirse la primera semana de apertura de los PAC. “Esto es un caos”, lanza la portavoz de CCOO; “o son unos inútiles los que están organizando el plan o lo están haciendo con una intención”, dice. 

O son unos inútiles los que están organizando el plan o lo están haciendo con una intención

En una reunión mantenida este lunes, los sindicatos exigieron a la Consejería que no se abrieran los PAC que no tuvieran un equipo profesional completo –con médico, enfermero y celador–. Según CCOO, ese mismo lunes sólo 14 de los 80 dispositivos estaban “completos”; en el resto “faltaban profesionales o estaban cerrados”.

Manifestación por la sanidad pública y contra el nuevo plan de urgencias extrahospitalarias, en Madrid, el 22 de octubre de 2022. (Photo: Marcos del Mazo via LightRocket via Getty Images)
Manifestación por la sanidad pública y contra el nuevo plan de urgencias extrahospitalarias, en Madrid, el 22 de octubre de 2022. (Photo: Marcos del Mazo via LightRocket via Getty Images)

Manifestación por la sanidad pública y contra el nuevo plan de urgencias extrahospitalarias, en Madrid, el 22 de octubre de 2022.   (Photo: Marcos del Mazo via LightRocket via Getty Images)

“Estamos con reuniones internas, valorando si nos desvinculamos del preacuerdo, porque no se ha cumplido nada, absolutamente nada, de momento”, confiesa la portavoz de CCOO. “No se puede jugar con estos temas. Si habláramos de una fábrica de tornillos, podría estar descompensada durante un mes, pero no puedes descompensar la salud de la ciudadanía. Y esto es de pena, de verdad”, incide. 

Si habláramos de una fábrica de tornillos, podría estar descompensada durante un mes, pero no puedes descompensar la salud de la ciudadanía. Es de pena

Julián Ordóñez, de UGT, denuncia también la “incapacidad” de la Comunidad de Madrid para llevar a cabo el plan acordado. “Estamos en las comisiones de seguimiento, pero todo tiene sus límites, y no sé hasta cuándo nos va a durar la paciencia”, dice. “Si la Administración sigue incumpliendo, tendríamos que replantearnos muchas cosas”, advierte. 

La(s) salida(s) a la crisis

Los sindicatos y profesionales tienen meridianamente claro cuál es el principal problema –faltan efectivos médicos– y cuáles serían las posibles soluciones: nuevas contrataciones para poder abrir los centros con personal y/o volver al sistema anterior de SAR y SUAP, replanteando una apertura paulatina de los dispositivos SUAP, y no todos a la vez.  

Según cálculos de AMYTS, se necesitan en torno a 200-250 plazas nuevas para dar cobertura a todos estos centros. “¿Y de dónde sacan médicos?”, se pregunta Ángel Bayo. “Que creen las plazas y ofrezcan condiciones que al menos no sean deplorables, que sean atractivas, que garanticen una cierta estabilidad laboral, que haya siempre dos médicos en los dispositivos, que no les dejen solos y desamparados ante una situación de imposibilidad de cobertura”, responde.

¿Tú quieres ir voluntariamente a cubrir una guardia de 24 horas a Móstoles?, ¿tú solo?, ¿a una población de ciento y pico mil habitantes? Evidentemente, no

Bayo, médico de un SAR y delegado de AMYTS, advierte de que “estamos ante un problema brutal”. Explica que la dificultad no viene (sólo) por las bajas de sanitarios de la primera jornada de los PAC, pues en días festivos, que se cubren “de forma voluntaria entre los 5.000 médicos” de la Atención Primaria, tampoco ha habido voluntarios, algo con lo que el Gobierno madrileño no contaba aparentemente (la Consejería señaló hace unos días que estos turnos voluntarios eran una oportunidad ideal para que los sanitarios incrementaran su nómina). 

“Nadie ha aceptado esas condiciones”, abunda Ángel Bayo. “¿Tú quieres ir voluntariamente a cubrir una guardia de 24 horas a Móstoles?, ¿tú solo?, ¿a una población de ciento y pico mil habitantes? Pues evidentemente, no hay voluntarios que quieran arriesgar su responsabilidad civil, penal y patrimonial”, plantea Bayo. Así “no puedes hacer bien tu trabajo”, denuncia el médico: “Lo único que haces es arriesgar tu integridad como profesional y arriesgar la integridad del paciente”.   

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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