¿Placer único o temeridad absoluta? Así se duerme en una cápsula de cristal sobre un desfiladero

Los hoteles de aventura son una opción perfecta para los amantes de la adrenalina. Cada vez son más los alojamientos que ofrecen actividades y emplazamientos poco comunes para atraer la atención de los más atrevidos. Así, es posible alojarse en lugares de ensueño en el remoto desierto de Mojave, en los Estados Unidos, dormir y desayunar entre jirafas en Kenia o pasar la noche en un desfiladero de Perú. Pero muchos se preguntan si estas propuestas son un placer o una temeridad por los riesgos que entrañan.

El Skylodge Adventure Suite es un claro ejemplo de destino no apto para cardíacos. Se trata de un extraño hospedaje situado en una ladera del Valle Sagrado de los Andes peruanos. Se compone de tres cápsulas de cristal adheridas a la roca a más de 400 metros de altura a las que tan solo se puede acceder o bien escalando la montaña o bien a través de un sistema de tirolinas.

La seguridad de los visitantes está plenamente garantizada ya que estos compartimentos se encuentran sujetos a la piedra de la montaña por medio de 21 puntos de anclaje, lo que hace prácticamente imposible que se desprendan. Además, este sistema les permite soportar hasta 25 toneladas de peso.

Las suites del Skylodge miden siete metros de largo por 2,6 de ancho, tienen capacidad para 4 personas y se abastecen de la luz solar para iluminar la estancia. Aunque parezca imposible, también disponen de un baño privado y de un lavabo ecológico separados del dormitorio por unas cortinas. Se accede a través de una escotilla pero además estos espacios también disponen de ventanas para ventilar.

Lo que ofrecen, sin lugar a dudas, son una vistas impresionantes sobre la zona, que se pueden disfrutar desde la misma cama. Los desayunos y las cenas se sirven en una cabina independiente en la que los propios guías preparan platos inspirados en la cocina peruana. Este alojamiento abre los 365 días del año y las tarifas varían entre los 330 y los 370 euros por persona.

Sin duda, una experiencia única y muy bien valorada por más del 95% de las 4.000 personas que se han alojado en este emplazamiento desde que abrió sus puertas en 2013.