Negocios locales entregan miles de pizzas gratis a trabajadores de la salud en Nueva York

Un grupo de pizzerías de Nueva York se ha puesto de acuerdo para colaborar como mejor saben con los trabajadores sanitarios en este pandemia de coronavirus. (Foto: John Nacion/NurPhoto via Getty Images)

En medio de la desolación y de la incertidumbre que provoca la actual pandemia del coronavirus, siempre hay gestos que conmueven y dan cuenta de la bondad del ser humano.

Esto es lo que ocurre con la campaña de recaudación de fondos titulada Pizza vs. Pandemic, que se está llevando a cabo en Nueva York, la urbe con mayor índice de contaminaciones, muertes y colapso hospitalario en Estados Unidos.

Precisamente para contribuir a aligerarle la vida al personal de la salud que labora de sol a sol en “la ciudad que nunca duerme”, Matt Porter carga su automóvil con 40 cajas de pizza y conduce 15 cuadras vacías por el vecindario Midtown East. Solo tiene una misión: hacer entregas de parte de Sofia Pizza Shoppe, la pizzería de la que es copropietario, junto a Tommy DeGrezia, desde hace cuatro años.

Esta vez las pizzas van dirigidas al personal del hospital en el Centro de Cáncer Memorial Sloan Kettering. No les cobrará nada.

De acuerdo con un reporte de CNBC, Pizza vs. Pandemic es una asociación entre tres organizaciones: Slice, una plataforma de pedidos y entregas para pizzerías locales; Slice Out Hunger, una organización sin fines de lucro que recauda fondos para bancos de alimentos y despensas locales; y Pizza to Polls, una organización sin fines de lucro que ofrece pizza gratis a las personas que hacen su fila para votar.

Los donantes contribuyen a través de la página web habilitada para la recaudación de fondos, aunque también pueden nominar a un hospital, clínica, refugio u otro centro de atención para que estos reciban una entrega gratuita.

Seguidamente, los organizadores emplean estas donaciones para pedir pizzas para los trabajadores de la salud designados, y se comunican con un establecimiento cercano a la red de entrega de Slice, que incluye aproximadamente 13,000 pizzerías independientes y restaurantes italianos en 3,000 ciudades de EE. UU.

"Este es nuestro pequeño aporte para hacer algo por el bien común”, asegura Porter, quien no ha tenido unas últimas semanas nada fáciles.

Desde que el 16 de marzo las autoridades de la ciudad prohibieron el consumo dentro de restaurantes, él y su socio comercial tuvieron que hacer una transición y adaptarse a producir comida para llevar. Entonces las ventas cayeron aproximadamente un 25% en apenas una semana.

Poco después, el día 22, sus seis empleados les comunicaron que ese sería su último día.

“Lo entendemos completamente”, admite este emprendedor. “Estamos en medio de esta pandemia y todavía no sabemos mucho al respecto. Tienen que hacer lo correcto para ellos y para sus familias”.

Aun así, dice, “como propietario de un negocio, es una píldora difícil de tragar”.

Esa noche, Porter y DeGrezia decidieron cerrar el Sofía al público.

Pero a la mañana siguiente, Scott Wiener, amigo y experto de la Scott’s Pizza Tours, la guía más completa de las pizzerías en todo Nueva York, los alentó a involucrarse con el proyecto Pizza vs. Pandemia.

Decidieron entonces que DeGrezia haría la masa y se ocuparía del horno, mientras que Porter sería el encargado de hacer las entregas. Poco después ya trabajaban para alimentar a los trabajadores de un hospital en Manhattan.

Ahora que los casos confirmados de COVID-19 en todo Estados Unidos llegan a una cifra superior a los 175.000 y que ya han muerto más de 3400 personas, los trabajadores de la salud en todo el país están teniendo mucho trabajo y demasiado estrés.

Como si esto no bastara, la alta afluencia de pacientes a los centros de salud ha dejado a sus trabajadores sin máscaras, batas, ventiladores y otros equipos, tras lo cual están recibiendo la ayuda de minoristas, empresas manufactureras y ciudadanos comunes.

De paso, hay organizaciones que contribuyen a retribuir directamente a este personal sanitario, tanto con la donación de comidas calientes, con la habilitación de viviendas gratuitas o con el descuento de parte de su pago para que los trabajadores puedan vivir más cerca de su centro médico.

"Sabemos cuánto lo apreciaron", dice Porter sobre la entrega de pizzas al Memorial Sloan Kettering. "Nuestro pequeño aporte es hacer algo por el bien común en cualquier nivel, incluso aunque se trate solo de pizzas".

Porter también entregó 30 unidades a las familias que se hospedaron a finales de la semana pasada en Ronald McDonald House New York, una organización sin fines de lucro que ofrece a los pacientes con cáncer pediátrico y sus familias alojamiento temporal cerca de hospitales mientras buscan tratamiento.

"Es sumamente importante que sigamos brindando atención a las familias mientras luchan contra el cáncer y otras enfermedades pediátricas graves", dijo Ruth Browne, presidenta y directora ejecutiva de esta entidad en un comunicado.

“Estamos más que agradecidos con cada uno de nuestros socios por sus generosas contribuciones para que podamos concentrarnos en mantener un ambiente seguro y de apoyo a estas familias", ratificó sobre estas donaciones de parte de la comunidad, entre las que se halla la distribución gratuita de pizzas.

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