Un pintoresco municipio de Nicaragua se convierte en un escenario de guerra

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Manifestantes se resguardan en una barricada de adoquines hoy, martes 12 de junio de 2018, en el pintoresco pueblo de Jinotepe (Nicaragua). EFE

Managua, 12 jun (EFE).- Jinotepe, un pueblo pintoresco al sur de la capital nicaragüense, se convirtió hoy en escenario de guerra inmerso en una especie de estado de sitio por los enfrentamientos violentos contra el Gobierno de Daniel Ortega.

Los enfrentamientos que comenzaron ayer a las 19.00 horas (1.00 GTM) y que aún continúan, han dejado al menos dos muertos por balazos del bando que defiende al Gobierno de Ortega.

Un charco de sangre en torno al cual merodean cientos de moscas está a la vista, mientras los manifestantes -en su mayoría jóvenes- señalan con el dedo el sitio donde algunos balazos alcanzaron a una de las víctimas.

Las calles del pueblo están vacías y bloqueadas por barricadas hechas con piedras para cubrirse de las ráfagas de disparos que se escuchan, mientras sus cuidadores se echan al piso para tratar de esquivar alguna "bala perdida".

Un grupo de mujeres ajenas a los enfrentamientos intentan cruzar las esquinas, mientras los manifestantes corretean cargando entre sus brazos a sus hijos, todos menores de 5 años, intimidados por la situación extraña que experimentan.

Lanzamorteros artesanales, tiradoras y molotov son los artefactos usados por el bando que pide a Ortega salir del poder, mientras su contraparte usa gases lacrimógenos, balines y hasta armas de guerra.

Actualmente, Nicaragua atraviesa la crisis sociopolítica más sangrienta desde los años de 1980, con Ortega también como presidente.

Las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, comenzaron el 18 de abril pasado por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción.