Pignorar y despignorar: una de las mejores ideas si tienes 1.000.000 de euros

Person, Count, Money, Euro, Europe (Photo: Pollyana Ventura via Getty Images)
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Existen varias estrategias a la hora de invertir pero, ¿habías oído hablar de pignorar o despignorar? Normalmente, cuando vas a pedir un crédito se trata de un préstamo hipotecario en el que el pago está garantizado por el valor del inmueble y a cambio ofreces a la entidad una garantía personal que responda a su devolución, lo que puede suponer tu patrimonio, por ejemplo.

Sin embargo, existen otro tipo de préstamos, los pignoraticios, en los que la entidad puede solicitar una garantía extra para concederte el monto solicitado. Esto es lo que se conoce como pignorar, es decir, dejar como garantía uno o varios activos financieros (un vehículo, un depósito bancario, acciones bursátiles).

En este caso, resulta más barato que el hipotecario porque no requiere gastos de tasación o gestora, tal y como explican expertos financieros de Banco Santander; sino que tan solo tendrás que documentar en escritura pública por notario la operación.

Por ello, en concreto, pignorar se puede definir como inmovilizar como garantía bienes dinerarios o valores de renta fija a cambio de un porcentaje de financiación sobre esa cantidad inmovilizada.

Otra diferencia, más allá de los gastos, es que mientras que en una hipoteca puedes utilizar el bien hipotecado, al pignorar un préstamo el bien puede pasar a manos del acreedor y no puedes usarlo durante la vida del crédito. Es más, si dejas de pagarlo, el banco tiene derecho a quedarse con el bien pignorado y recuperar así su dinero.

Una estrategia de ricos

Se trata de una estrategia más utilizada entre las grandes fortunas para aumentar su inversión y que consiste en cuatro pasos, tal y como detalla el economista Cristian Barros en su canal de TikTok.

En caso de contar con un millón de euros, el inversor podría comprar acciones en Bolsa a un riesgo moderado. “Y mientras ese millón está invertido, esa cartera de inversión la damos en garantía (la pignoramos) para pedir un crédito”, explica en un vídeo viral.

El siguiente paso es comprar activos inmobiliarios con ese crédito o alguna promoción inmobiliaria para luego vender o alquilar esos pisos. Con ello terminamos haciéndonos con el nuevo inmueble y por tanto cambiamos la garantía de las acciones bursátiles al inmueble. “Por lo tanto volvemos a tener ese millón de euros libre, es decir, despignorado, y podemos volver a empezar el proceso de nuevo”, concluye.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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