Pie de atleta: cuáles son las causas y cómo se puede tratar

El pie de atleta es una infección fúngica que generalmente comienza entre los dedos del pie. Se suele presentar en personas cuyos pies están muy transpirados cuando se encuentran encerrados dentro del calzado ajustado.

Los signos y síntomas del pie de atleta son una erupción que puede causar descamación y que generalmente provoca picazón, escozor y ardor. El pie de atleta es contagioso y se puede propagar a través de pisos contaminados, toallas o ropa.

El pie de atleta está muy relacionado con otras infecciones fúngicas, como la tiña y la tiña inguinal. Se puede tratar con medicamentos antifúngicos de venta libre, pero la infección suele volver a aparecer; también se encuentran disponibles los medicamentos con receta.

¿Qué síntomas produce el pie de atleta?

El pie de atleta generalmente causa una erupción roja escamosa. La erupción comienza generalmente entre los dedos de los pies. La picazón es a menudo peor inmediatamente después de que te quitas el calzado y las medias.

Algunos tipos de pie de atleta presentan ampollas o úlceras. La variedad de mocasín del pie de atleta causa sequedad crónica y descamación en las plantas de los pies que se extienden hacia arriba por el costado del pie. Puede confundirse con eccema o piel seca.

La infección puede afectar a uno o ambos pies y puede propagarse a la mano, especialmente si la persona se rasca o le pican las partes infectadas de los pies.

¿Es necesario consultar con un médico?

En caso de tener un sarpullido en el pie que no mejora en las dos semanas de haber comenzado el autotratamiento con un producto antimicótico de venta libre, se aconseja realizar una consulta profesional.

En pacientes que padecen diabetes, la consulta con un médico puede ser esencial, dado que se trata de personas que tienen problemas para la cicatrización y el trastorno puede resultar más grave que en alguien que no tiene diabetes. 

El pie de atleta puede requerir tratamiento médico

El pie de atleta puede requerir tratamiento médico

¿Qué lo causa?

El pie de atleta es consecuencia del mismo tipo de hongo que provoca la tiña y la tiña inguinal. Las medias y los calzados húmedos y las condiciones de calor y humedad favorecen el crecimiento de los organismos.

Se trata de un trastorno contagioso y que puede propagarse mediante el contacto con una persona infectada o a partir del contacto con superficies contaminadas, como toallas, pisos y calzados.

¿Hay factores de riesgo de padecer pie de atleta?

Si bien es una afección que puede aparecer en cualquier persona y en cualquier momento de su vida, lo cierto es que hay quienes están más expuestos a desarrollar pie de atleta. 

- El género masculino

- Usar medias húmedas o zapatos muy ajustados

- Compartir la alfombra, el piso, la ropa de cama, los zapatos o las medias con alguien que tiene una infección 

- Caminar descalzo en lugares públicos donde la infección puede propagarse, como vestuarios, saunas, piñetas, baños y duchas comunitarios.

Si bien es poco frecuente que suceda, es importante tener en cuenta que la infección por pie de atleta se puede propagar por otros lugares del cuerpo. Es por eso que resulta importante iniciar el tratamiento en el momento adecuado y no esperar a que la infección se complique. 

Las manos, las uñas y la ingle se encuentran entre los lugares más frecuentes a los que la infección se puede contagiar. Las manos y las uñas, en general, corren mayor riesgo porque las personas se rascan o se tocan todo el cuerpo con ellas. La ingle, por su parte, se suele contagiar a partir del uso de toallas o toallones donde el hongo pueda trasladarse desde los pies hacia allí; al ser un lugar que se expone poco a la luz y que puede transpirar, es común que el hongo encuentre un lugar para desarrollarse. 

8 remedios caseros para el pie de atleta

El pie de atleta, tal como se mencionó, es una infección producida por un hongo. Como toda patología causada por un agente patógeno, es necesaria la intervención de un profesional de la salud para su tratamiento. Esto significa que es importante que las personas que padecen pie de atleta consulten a un médico para saber cómo tratar la infección; será el especialista quien podrá determinar cuál es la mejor opción y cómo debe el paciente aplicarse el tratamiento. 

Sin embargo, también hay una serie de remedios caseros que pueden servir como coadyuvantes contra esta infección. ¿Qué significa esto? Que no solo no reemplazan al tratamiento médico sino que es muy importante que se los piense como remedios complementarios, nunca centrales. 

1. Vinagre

Los baños con vinagre de manzana son uno de los remedios populares contra el pie de atleta. Según un estudio publicado en Medscape General Medicine, tiene propiedades antiinfecciosas. No obstante no hay evidencias sobre su eficacia contra el pie de atleta.

El vinagre de manzana es un remedio casero popular contra el pie de atleta

El vinagre de manzana es un remedio casero popular contra el pie de atleta


En cualquier caso, es un remedio seguro y económico que, al parecer, calma síntomas como la picazón. Para todas aquellas personas que quieran probarlo en su casa es importante que sepan que el vinagre debe estar disuelto en agua tibia y se deben dejar los pies allí cerca de 15 minutos. 

2. Sal

Otro remedio que quizá puede ayudar a calmar el pie de atleta es nada más y nada menos que la sal. Como en el caso anterior, se puede aplicar a través de baños en los que se sumergen los pies durante unos minutos. 

3. Bicarbonato de sodio

En la literatura popular, ingredientes como el bicarbonato de sodio se han empleado como coadyuvantes para problemas como los hongos en los pies. Si bien faltan investigaciones que respalden este hecho, en un estudio publicado en la revista Mycopathologia encontró que este ingrediente tiene actividad como antifúngico cuando se emplea en la piel.

Sumergir los pies en bicarbonato de sodio diluído puede ayudar a tratar el pie de atleta

Sumergir los pies en bicarbonato de sodio diluído puede ayudar a tratar el pie de atleta


En cualquier caso, como son necesarias más investigaciones al respecto, se debe utilizar con precaución. En caso de notar una reacción desfavorable, será necesario suspender su uso y enjuagar con abundante agua. Dado que es una sustancia abrasiva para la piel se deben aplicar dos cucharadas en un balde de agua, disolverlas y no dejar los pies más de quince minutos allí. 

4. Jugo de cebolla

Sí, así como suena. La cebolla cuenta con propiedades antifúngicas que, al parecer, pueden ayudar en el tratamiento del pie de atleta. En una investigación publicada en la revista Fitoterapia se determinó que este ingrediente, al igual que el ajo, tienen efectos prometedores en el tratamiento de enfermedades fúngicas como las que causan los dermatofitos.

Al igual que en el caso anterior, faltan evidencias para confirmar su seguridad y eficacia. Por eso, en caso de notar cualquier reacción desfavorable suspender el tratamiento y, en caso de ser necesario, consultar con un especialista del cuidado de la piel. 

5. Té

Los baños con bolsitas de té tienen un efecto calmante contra síntomas como la picazón e irritación causada por el pie de atleta. En medio litro de agua de debel disolver 6 saquitos de té o 6 cuacharadas colmadas de te en hebras. Allí se sumergen los pies y se dejan cerca de 15 minutos. Es poco probable que esta infusión produzca un efecto negativo sobre la piel, aunque siempre se debe prestar atención en caso de que aparezcan reacciones alérgicas o efectos adversos. 

El té es un remedio útil para tratar el pie de atleta

El té es un remedio útil para tratar el pie de atleta

7. Yogur natural

El yogur tiene múltiples propiedades. En este caso, sus bacterias vivas, también conocidas como probióticos, pueden ayudar a impedir que el hongo del pie de atleta se siga propagando.

El yogurt se debe aplicar como una crema

El yogurt se debe aplicar como una crema


En este caso se debe aplicar como una crema y se debe dejar en la zona hasta que seque. Una vez que se secó y la piel pudo absorber muchas de sus propiedades, se enjuaga la zona y se seca suavemente para no lastimar todavía más el área afectada por el pie de atleta.

8. Higiene

Por último, pero no por ello menos importante, debes revisar tus hábitos de higiene. Se debe tener en cuenta que estos son determinantes para controlar la infección. Por eso, aplica estas recomendaciones en tu rutina diaria.