¿Qué hace un pescado impreso en ese papel?

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<span class="caption">Gyotaku “Pez gure” (Girella Punctata) Agrupación de pesca de la playa de la prefectura de Osaka. Fecha: 12 de febrero del año 10 de Heisei (1998). Lugar: Nakano Shima. Tamaño: 60 cm. Club Sakai Isozuki. Pescador: Kakiuchi Sakai . </span> <span class="attribution"><span class="source">Col: N. Lazaga</span>, <span class="license">Author provided</span></span>
Gyotaku “Pez gure” (Girella Punctata) Agrupación de pesca de la playa de la prefectura de Osaka. Fecha: 12 de febrero del año 10 de Heisei (1998). Lugar: Nakano Shima. Tamaño: 60 cm. Club Sakai Isozuki. Pescador: Kakiuchi Sakai . Col: N. Lazaga, Author provided

¿Alguna vez ha ido a un restaurante japonés o a un mercado y ha visto imágenes con la huella de pescados impresos?

La palabra gyotaku (魚拓) es un término japonés que significa pez impreso. Su uso se emplea tanto para referirse al papel estampado con la imagen del pez, como para hablar de la técnica de frotado utilizada para su impresión. De hecho, el carácter de gyo (魚) significa pez y el carácter de taku (拓) significa frotar.

La técnica de gyotaku permite transferir la forma exacta del pescado al soporte, ya sea papel o seda, obteniendo con ello su imagen bidimensional. Para ello, el pescado se entinta con sumi (tinta negra japonesa) o con tinta de sepia, para poder ser consumido posteriormente. Sobre él se coloca un papel japonés (washi) o tela de seda, procediendo a un frotado manual. La imagen obtenida se retoca con pincel.

La técnica de transferencia por frotado ya era una práctica utilizada en la antigua China, para reproducir inscripciones que previamente estaban grabadas en la piedra. A lo largo del tiempo esta técnica se extendió por todo Oriente llegando a Japón, como otras prácticas artísticas.

Cuándo y dónde apareció el gyotaku en Japón

La aparición de los primeros peces estampados se sitúa a principios del siglo XIX. Algunos de los ejemplos más antiguos están fechados en 1839. Actualmente se encuentran muestras de gyotaku en el Museo de Arte Honma de Sakata, en la provincia de Yamagata.

Es difícil saber su origen aunque, según fuentes escritas y orales, fueron los pescadores quienes adoptaron esta técnica para registrar con exactitud aquellas capturas de peces que consideraban de interés, bien por su tamaño o por su originalidad.

Además de esta actividad de uso recreativo, la técnica del gyotaku se extendió a los mercados, donde se exponían las imágenes impresas de las especies en venta. Esto permitía mostrar las piezas capturadas sin necesidad de trasladarlas.

En estos gyotaku que anunciaban la mercancía, el precio aparecía junto a la imagen, además de características como el peso, la longitud, el tipo de especie, el lugar de la pesca y otros datos de interés.

Otros usos de gyotaku

A lo largo de su historia también se ha atribuido al gyotaku cierto aspecto mágico al considerarse que en la imagen residía el espíritu del pescado estampado.

Durante el siglo XX la utilización de gyotaku se extendió como una forma de arte reconocida en Japón gracias a la asociación de artistas que surgió en la Universidad de Tokio.

Unos de sus fundadores fue Yoshio Hiyama. Junto a Koyoo Inada, Isshu Nagata, Hideo Sato y Yokoku Shimizu dieron a conocer el gyotaku en Estados Unidos. Gracias a su libro Gyotaku: The Art and Technique of the Japanese Fish Print, escrito en el año 1964, y las exposiciones celebradas dentro y fuera de Japón, el arte del gyotaku traspasó fronteras.

Hay que destacar en esta técnica la interrelación existente entre el campo artístico, el campo científico, lo documental y lo espiritual. Esto permite que haya estudios del gyotaku elaborados desde diferentes perspectivas.

Todo ello convierte esta práctica en un recurso didáctico muy útil en la aulas para hablar de arte y ciencia.

La técnica de gyotaku en la actualidad

Actualmente las técnicas para hacer gyotaku son el método directo (chokutetsu-ho), el método indirecto (kansestsu-ho) y el método de transferencia (tensha-ho). En los tres métodos, hay una primera fase consistente en limpiar bien la especie marina que se desea estampar, para evitar fluidos innecesarios que puedan manchar la impresión.

  • El método directo es el más conocido y el más sencillo. Generalmente se trabaja con tinta negra japonesa o sumi, aplicándola sobre el pescado. Actualmente entre los artistas también se utiliza la tinta de color. Una vez entintado se cubre con un papel japonés y se frota con la mano, presionando ligeramente con los dedos, hasta obtener el pescado impreso. La imagen invertida obtenida se retoca, añadiendo con pincel detalles como el ojo o los bordes de las aletas y la cola.

  • El método indirecto es menos preciso. El soporte, tanto si es papel como seda, se apoya o se pega con engrudo de arroz sobre el pescado y después se aplica el color o la tinta con una muñequilla sobre dicho soporte y no sobre el pescado como sucedía en la técnica directa. Este método se atribuye al artista Koyoo Inada, quien hacia 1940 utilizaba la seda como soporte de estampación.

  • En el método de transferencia, el pescado se cubre con tinta como en la técnica directa, pero la pieza se presiona sobre un soporte de polietileno, que se convierte en matriz para transferir la imagen sobre otras superficies más duras o rígidas, como por ejemplo la piel. A diferencia de los anteriores, en este método la impresión final no sale invertida. Esta técnica es la menos extendida por su complejidad.

Como soporte se pueden utilizar diferentes tipos de papeles japoneses o washi. Según las fibras que los componen, estos son más o menos absorbentes y adecuados para la impresión. En general el tacto de estos papeles se parece más, por su flexibilidad y suavidad, al tacto de una tela que al papel occidental, de textura más rígida.

La tinta japonesa o sumi procede del carbón vegetal y junto al pincel, el papel y el tintero son considerados desde la antigüedad los cuatro tesoros en muchas de las artes japonesas.

Hoy en día

Actualmente la técnica del gyotaku se sigue realizando en Japón y en otros países, lo cual demuestra que está en auge, tanto como práctica recreativa entre los pescadores como entre los artistas.

Profesionales del gyotaku como Naoki Hayashi continúan desarrollando la técnica. En España, varios profesores de Bellas Artes imparten talleres sobre esta práctica. En 2014, la artista Victoria Rabal presentó una exposición monográfica de 300 estampas de gyotaku en el Museo Marítimo de Barcelona en la que se recogían más de 70 especies marinas.

El gyotaku, como otras técnicas orientales que nacieron con ánimo de reproducción y pasaron al mundo artístico, nos demuestran que arte y ciencia van de la mano desde la antigüedad.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

Antonia Muñiz de la Arena no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

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