Primeros perros en EE.UU. llegaron de Siberia y desaparecieron por la colonización

Al comparar las firmas genómicas de 71 genomas mitocondriales y siete genómicos nucleares de canes de América del Norte y Siberia, los investigadores de la Universidad Queen Mary en Londres y de la Universidad de Illinois (EE.UU.) determinaron que los primeros perros llegaron de esa zona rusa. EFE/Archivo

Washington, 5 jul (EFE).- Los primeros perros que habitaron Estados Unidos llegaron de la vasta región de Siberia (Rusia) hace unos 9.000 años y desaparecieron por culpa de la colonización europea, como resultado de cambios culturales y enfermedades, según un estudio publicado hoy en la revista especializada Science.

Hasta ahora, se creía que los primeros perros en suelo estadounidense habían sido lobos domesticados, pero este análisis genómico integral del ADN nuclear de perros sugiere una nueva teoría.

Al comparar las firmas genómicas de 71 genomas mitocondriales y siete genómicos nucleares de canes de América del Norte y Siberia, los investigadores de la Universidad Queen Mary en Londres y de la Universidad de Illinois (EE.UU.) determinaron que los primeros perros llegaron de esa zona rusa.

Los restos del perro más antiguo que se ha encontrado en el actual suelo estadounidense data de hace unos 9.000 años, muchos miles de años después de que la gente comenzara a migrar a través de un puente terrestre que conectaba Siberia y Alaska.

Los perros analizados en el nuevo estudio "probablemente" nacieron en Siberia y se dispersaron por todo el terreno de EE.UU., migrando con los humanos.

Esos canes habitaron durante miles de años en el territorio estadounidense, pero "casi desaparecieron por completo después del contacto europeo", a finales del siglo XV y principios del XVI, hallaron los investigadores.

"Esto sugiere que algo catastrófico sucedió y es verosímil que esté asociado con la colonización europea", señaló el autor principal del estudio, Laurent Frantz, profesor de la Universidad Queen Mary en Londres.

Los científicos, además, encontraron que "pocos" perros modernos tienen algún tipo de rastro de esos linajes antiguos, según Kelsey Witt, de la parte estadounidense de la investigación.

El equipo también descubrió que la firma genómica de un cáncer transmisible que afecta a los canes parece ser uno de los últimos restos "vivos" del patrimonio genético de los perros que poblaron EE.UU. antes del contacto europeo.

Estos nuevos hallazgos refuerzan la idea de que los primeros humanos y perros de EE.UU. hicieron frente a muchos desafíos iguales después del contacto europeo.

"Se sabe cómo los pueblos indígenas de América sufrieron las prácticas genocidas de los colonos europeos. Lo que encontramos es que los perros de esos pueblos experimentaron una historia aún más devastadora y una pérdida casi total, posiblemente como resultado de cambios culturales forzados y enfermedades", concluyeron.