"Pero padre, ¿qué hace?" Un cura manda una foto pornográfica a un grupo de catequesis

En Padua (Italia) no se habla de otra cosa. Desde hace unas semanas el cura de la parroquia de uno de sus barrios se ha convertido en la comidilla de los vecinos, de los grupos de WhatsApp y ahora también de los medios de comunicación. Todo comenzó a finales de septiembre cuando por error, eso se da por hecho, compartió una estampa pornográfica en un grupo de WhatsApp de catequesis.

El cura, de 73 años, mandó una foto pornográfica a un grupo de WhatsApp de padres de alumnos de catequesis desatando el escándalo y la indignación. (Foto: PATRICK BAZ/AFP/Getty Images)

El escándalo ha sido mayúsculo y ha acabado con el párroco pecaminoso retirado de sus funciones, los padres indignados y los superiores de la Iglesia, que habían pedido discreción con el asunto, intentando correr un tupido velo. Según ha relatado Il Corriere del Veneto, una tarde/noche de finales de septiembre, llegó al mencionado grupo una foto poco apropiada. En ella se veía un pene, una mano con muchos anillos y, según la describen en los medios italianos, también aparecían dos monjas.

En un primer momento nadie dijo nada. Es como si todos hubiesen decidido hacerse los locos pensando ‘¿quién no se ha equivocado alguna vez y ha compartido en un grupo lo que en realidad era para otro?’. O quizá fue que al verlo todos quedaron en shock. Sin embargo, de pronto uno de los padres participantes en el chat se dio cuenta de la procedencia de la imagen, de quién la había enviado y entre el estupor y el enfado máximo, estalló.

“Padre, pero ¿qué hace? ¿Se ha vuelto loco? ¿Qué es esta basura? ¡Quítatelo de inmediato! ¡Por suerte nuestros hijos ya están en la cama y no están mirando el teléfono con nosotros!”, espetó al sacerdote, de 73 años. Esos hijos a los que se refiere son un grupo de unos 25 niños de entre 9 y 10 años que acuden a catequesis a la iglesia para prepararse de cara a la Primera Comunión.

Al principio uno de los catequistas intentó quitar hierro al asunto exculpando al párroco lanzando la teoría de que había sido un pirata informático quien había mandando la imagen. El cura debió ver una vía de escape en esa excusa, porque se aferró a ella y se excusó dando la misma explicación.

“Queridos amigos, lamento lo que sucedió anoche. Esta mañana hablé con el pastor y él me aconsejó que me pusiera en contacto con la policía. Lo que hice. Ahora estoy esperando información precisa. Os deseo un buen día”, ha trascendido que escribió a modo de disculpa. Esa que no creyeron los padres integrantes del chat.

De hecho, uno de ellos no pudo contenerse y estalló ante lo que consideraba una tomadura de pelo. “Pirata informático, policía… pero ¿acaso creen que todos somos tontos?”, recoge Il Corriere que publicó.

Desde la Diócesis y la parroquia habían pedido “confidencialidad” después de tomar medidas contra el párroco intentando que el “incidente” saliese a la luz, pero no ha sido posible.