Tres periodistas de la agencia EFE siguen sin credenciales de prensa en Cuba

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Tras la retirada el sábado 13 de noviembre de las credenciales de prensa al equipo de cinco periodistas de la agencia española de noticias EFE, las autoridades cubanas devolvieron finalmente los documentos a dos de ellos. La resolución ocurre en vísperas de una marcha cívica convocada por la oposición el lunes 15 de noviembre, pero declarada ilegal por el Gobierno de la isla.

La medida de las autoridades cubanas sorprendió a cinco periodistas de EFE acreditados en La Habana. El sábado, el Centro de Prensa Internacional (CPI) de Cuba convocó con urgencia a los miembros de la agencia de prensa española, tres redactores, un fotógrafo y un camarógrafo, y retiró sus credenciales de prensa sin aclarar si la medida era temporal o definitiva.

Según EFE, es la primera vez que Cuba retira acreditaciones a un equipo entero de sus periodistas, y declaró además que “no hay constancia de que esta medida haya sido adoptada en otra ocasión con una agencia de noticias internacional en la isla.”

Una decisión condenada por estar “en contra de la libertad de información”

Horas después de la resolución, las autoridades cubanas dieron marcha atrás y devolvieron las credenciales de prensa a dos de los periodistas de EFE. Una decisión que la presidenta de la agencia española, Gabriela Cañas, considera “insuficiente”.

Ella exige la restitución de las acreditaciones a los tres otros periodistas, al igual que el Gobierno español. El Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación español y la embajada de España en La Habana pidieron explicaciones a sus homólogos cubanos.

Desde el otro lado del océano, el subsecretario de la Oficina de Asuntos del hemisferio occidental del Departamento de Estado, Brian A. Nichols, subrayó en Twitter que “revocar las credenciales a los periodistas de EFE horas antes de las protestas pacíficas planificadas, es otro método por el cual el régimen cubano aplasta la libertad de información”.

Una crítica compartida por el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE. UU., que preside el senador demócrata de origen cubano Bob Menéndez.

El 15-N: una marcha cívica en un contexto de tensión en la isla comunista

Las fuerzas de la oposición llevan semanas preparando la llamada “Marcha Cívica por el Cambio”, convocada el lunes 15 de noviembre. Una manifestación a la iniciativa de la plataforma virtual Archipiélago, para “la liberación de todos los presos políticos, el fin de la violencia, que se respeten todos los derechos de todos los cubanos y la solución de las diferencias a través de vías democráticas y pacíficas”.

El 15-N es heredero de las protestas nacionales espontáneas del 11 de julio, las mayores en la isla desde la revolución de Fidel Castro en 1959. Los grupos de derechos humanos afirman que más de 1.000 personas fueron detenidas tras esas manifestaciones y que cientos de ellas siguen en la cárcel.

Según el gobierno cubano y su presidente Miguel Díaz, EE.UU. estaría detrás de la nueva convocatoria opositora que formaría parte de su “estrategia imperial”, en un intento de desestabilización del país. Las autoridades cubanas han prohibido la marcha del 15-N, y amenazan a sus organizadores con perseguirlos penalmente.

El dramaturgo y disidente Yunior García, uno de los rostros del movimiento, había anunciado su intención de desfilar solo por una avenida de La Habana el domingo 14 de noviembre, para evitar cualquier tipo de violencia. Pero el intento del activista quedó frustrado cuando permaneció bloqueado en el interior de su casa el día entero, vigilado por numerosos agentes de la seguridad del Estado vestidos de civil que le impidió salir a la calle.

Con AFP, EFE y Reuters.

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