Un periodista judío israelí se cuela en La Meca y desata la ira del mundo musulmán

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© Nariman el-Mofty / AP

Esta semana iniciamos 'Fragmentos de Oriente' con el primer israelí en entrar y salir del lugar más sagrado del Islam, en un viaje de incógnito y filmado que enfureció más allá de Arabia Saudita, ya que está prohibido para los no musulmanes. En otras noticias, destacamos los ataques en Irak y Siria; la polémica película de Jackie Chan en un exbastión del Estado Islámico; otra posible catástrofe en el puerto de Beirut; además del aumento de los asentamientos ilegales de colonos en Cisjordania.

Del árabe Ahlan wa sahlan (أهلا وسهلا), sean bienvenidos una semana más a 'Fragmentos de Oriente'. Todos los sábados, este resumen les acercará a los hechos más destacados de la región, que entre el 17 y 23 de julio no solo vivió la visita del presidente ruso Vladimir Putin a Irán.

1) El primer reportero israelí en La Meca: un "sueño cumplido" bajo polémica

Gil Tamary esperó hasta el 18 de julio, hasta estar fuera de Arabia Saudita, para revelar su pecado: a saber, haberse adentrado a escondidas en La Meca, observando de cerca la Gran Mezquita y recorriendo como un igual el Monte Arafat, al tiempo que los peregrinos ataviados de túnicas ascendían para rezar durante el Hajj.

Solo los musulmanes, hombres y mujeres, tienen permitido entrar en la ciudad más sagrada del Islam. Que un periodista judío del 'Canal 13' de Israel se colara con pasaporte estadounidense, grabara un documental y se filmara cumpliendo su "sueño" no dolió a los internautas sauditas hasta que se lo encontraron en redes.

El video, de unos diez minutos, equivaldría a ver a un musulmán "en una sinagoga judía leyendo la Torá", tal y como criticó el influencer saudita proisraelí Mohammed Saud, aún cuando no existe un veto teórico. Salvo que en la práctica saudita, esta incursión que alguna vez otros intentaron ya le costó el arresto al "ciudadano cómplice" que lo "trasladó y facilitó" el acceso, cuyo caso fue remitido por la policía de La Meca a la Fiscalía, que también emprenderá "las medidas necesarias contra (el periodista) de conformidad con el reglamento".

Todos los que llegan al reino tienen "la necesidad de respetar las normas y cumplir con lo que estipulan, especialmente en lo relacionado con las Dos Sagradas Mezquitas y los rituales sagrados, y que cualquier violación de este tipo es considerada un delito que no será tolerado", subrayó la oficina de información de la policía de La Meca.

En lo que respecta a Tamary, que desde el coche divisaba la prohibición y jamás confesó a su guía que era un periodista de Israel, insiste en que solo buscaba mostrar "un lugar importante para nuestros hermanos y hermanas musulmanes (...) La Meca y la belleza de la religión". Sin embargo, la ofensa ha llegado hasta el ministro de Cooperación Regional Esawi Freij –árabe-israelí–, que tildó de "estúpido y dañino" el viaje.

2) Dos ataques en Siria y uno en Irak ensangrientan el tablero regional

Tres agresiones coincidieron esta semana en Medio Oriente, mal acostumbrada a ser un campo de batalla en el que cada cual atiende sus intereses. La ofensiva más controvertida fue la ocurrida el 20 de julio en una zona turística de la provincia de Dohuk, en el Kurdistán iraquí.

9 civiles fueron asesinados y más de 20 fueron heridos por artillería, en un ataque que Irak responsabiliza a Turquía. El primer ministro iraquí Mustafa al Kazemi sentenció que "las fuerzas turcas cometieron de nuevo una violación flagrante y clara contra la soberanía iraquí y contra la vida de los ciudadanos".

Pero Ankara –que suele atacar en el norte a la guerrilla del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que la considera un grupo terrorista– niega cualquier autoría. De hecho, su Ministerio de Exteriores condenó "todo tipo de ataques dirigidos contra civiles" y sugirió que la culpa sería más bien del PKK.

Por otro lado, el 22 de julio, en Siria, se registraron otros dos ataques. Proyectiles lanzados desde el Golán sirio ocupado impactaron en varios puntos de las afueras de Damasco, en una acción que el régimen sirio atribuyó a Israel y que, según la agencia SANA, concluyó con 3 soldados muertos y 7 heridos. Sin embargo, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos elevó a 6 las víctimas y a 10 los heridos, además de identificar que el bombardeo apuntó a un almacén de las milicias iraníes y a la oficina de un alto mando sirio.

Israel suele lanzar estos ataques nocturnos contra Siria por tratarse de un aliado de Irán, pero habitualmente no se adjudica su autoría ni hace comentarios al respecto. Más tarde, Rusia –aliado de Bashar al-Assad en Siria– fue quien bombardeó la provincia de Idlib, último enclave opositor en el noroeste del país. Según los Cascos Blancos, al menos 7 civiles murieron, entre ellos 4 menores de una misma familia.

3) Los horrores de Siria, decorado de una película de Jackie Chan

Hajar al-Aswad, que significa 'peñasco/roca negra' en árabe, fue hasta 2018 un bastión del autodenominado Estado Islámico, próximo a la capital siria Damasco. Hasta la expulsión del grupo, sus residentes sufrieron la muerte y el desplazamiento forzado, primero por los combates del Ejército Libre Sirio –rebeldes contrarios al régimen de Bashar al-Assad–, luego por las atrocidades de los yihadistas, y por último por los bombardeos de las fuerzas progubernamentales de al-Assad.

Hoy, cinco años después, esos mismos residentes atestiguan a la distancia que las ruinas de sus calles, bajo las cuales aún hay enterrados cuerpos, se han convertido en un set de filmación con tanques y artillería local que cuenta con la colaboración del régimen sirio y con Jackie Chan como uno de sus productores ejecutivos.

"Absolutamente vergonzoso" fue la declaración que recogió el medio 'Middle East Eye'. Pero la valoración no queda ahí puesto que la cinta chino-emiratí 'Home Operation' se inspira de la versión oficial china para narrar la evacuación en 2015 de 600 ciudadanos propios y 200 extranjeros durante la guerra en Yemen. Además, lo hace con un mensaje de alianza entre Emiratos Árabes Unidos y China, que mantiene relación con al-Assad.

El equipo no escogió Yemen como escenario por lo evidente, la guerra. Tampoco Emiratos como era la idea. Así que un herido Hajar al-Aswad es el ambiente de los actores con trajes tribales yemeníes y del equipo de rodaje chino, que han vuelto a revivir los horrores de la guerra civil siria.

"Se trata de la perspectiva de diplomáticos que son miembros del Partido Comunista, que desafiaron una lluvia de balas en un país devastado por la guerra y llevaron ilesos a todos sus compatriotas chinos al buque de guerra del país", aseguró el director Yinxi Song.

4) El puerto de Beirut podría sufrir una nueva "falla catastrófica"

Un gigantesco silo de granos devorado lentamente por las llamas y a punto de derrumbarse se teme que sea la siguiente tragedia del principal puerto libanés, que aún no se ha recompuesto de la explosión de agosto de 2020, que mató a más de 200 personas, hirió a otras más de 6.000 y arrasó la arquitectura de sus barrios.

Entonces, este depósito frenó parte de la onda expansiva causada por 2.700 toneladas de nitrato de amonio, almacenadas durante años sin precauciones. Sin embargo, desde hace 14 días el calor empezó a fermentar las 800 toneladas de granos del interior, generando otro incendio que se avivó con unos cables eléctricos.

¿Resultado? Mientras las autoridades interinas –con el primer ministro Najib Mikati a la cabeza– han retirado a bomberos y voluntarios, y persisten en apagar el fuego con agua; los expertos avisan que el agua, debido a la humedad veraniega, empeoraría la fermentación del depósito, que está inclinado y en riesgo de colapso.

Quien mejor conoce su estructura, como indica Associated Press, es el ingeniero francés Emmanuel Durand. Desde la explosión, Durand ha estado vigilando el silo, que hasta ahora se torcía a no más de 0,5 milímetros cada día y desde el fuego se mueve 2 milímetros cada hora. Este voluntario sentencia una "falla catastrófica" que sepultaría las esperanzas de familiares y víctimas de encontrar dentro del silo evidencias del estallido en el puerto, ya que hasta la fecha ningún funcionario que supiera de la negligencia ha sido condenado.

5) Colonos judíos buscaban ocupar seis nuevos asentamientos en Cisjordania

Entre el 20 y 21 de julio, miles de colonos judíos invadieron seis puntos de Cisjordania ocupada –próximos a Ramallah, Salfit y Hebrón–, en un intento de instalar de forma ilegal campamentos improvisados. Aunque sin éxito, el movimiento requirió que la Policía y el Ejército israelíes intervinieran durante dos días.

Detrás de este despliegue, protagonizado por familias con madres y niños, está Nachala. Una asociación radical judía que promueve los asentamientos en tierras palestinas como una "misión" que corresponde a los judíos. Aunque desde hace meses habían promovido esta ocupación, que incluyó una millonaria campaña de recaudación de fondos, Israel no pudo evitar que se instalaran durante varias horas.

Algo que dejó en evidencia las diferencias habituales en el Gobierno israelí. Mientras el ministro de Defensa Benny Gantz defendió en los días previos que se frenaran estos puestos ilegales, la titular de Interior Ayelet Shaked mostró su simpatía con "los maravillosos jóvenes" y consideró que son "una verdadera inspiración".

Y es que se calcula que entre 600.000 y 750.000 colonos israelíes viven en 250 asentamientos ilegales en Cisjordania y Jerusalén Este, así como en unos 30.000 en el Golán. La instalación de estas poblaciones va contra el derecho internacional, aunque la mayoría han sido construidas por el propio Gobierno israelí. Otras que se ocuparon sin permiso, fueron legalizadas de manera retroactiva.

Precisamente, esta semana, un informe de la Unión Europea alertó sobre el incremento en las unidades de viviendas aprobadas para asentamientos de Cisjordania y Jerusalén Este durante 2021, elevándolas a más de 22.000. En el segundo caso, las unidades crecieron más del doble, de 6.288 a 14.894. Desde el bloque alertaron que el avance unilateral de Israel viola la ley internacional y "socava aún más las perspectivas de una solución viable de dos estados".

Como despedida, la imagen de la semana nos lleva hasta Teherán, donde los presidentes de Irán, Rusia y Turquía –garantes de la paz en Siria según el mecanismo de Astaná– se encontraron cara a cara.

Antes del ataque mortífero en Idlib, el líder ruso Vladimir Putin y el iraní Ebrahim Raisi –ambos aliados de al-Assad–, coincidieron en invocar una "solución pacífica" y respetar la integridad territorial siria. Su par turco Recep Tayyip Erdogan, que por el contrario respalda a los opositores sirios, defendió los ataques que planea Turquía en su lucha contra "el Estado Islámico y los grupos kurdos Pjak, PKK, YPG y otros".

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