Guardiola llora y en ‘El chiringuito’ usan Hollywood para denostarle

·3 min de lectura
Pep Guardiola durante la celebración del título liguero del Manchester City y la despedida de Sergio Agüero; Josep Pedrerol, en el plató de 'El chiringuito de jugones'. (Fuentes: DAVE THOMPSON/POOL/AFP vía Getty Images; Twitter/@elchiringuitotv)
Pep Guardiola durante la celebración del título liguero del Manchester City y la despedida de Sergio Agüero; Josep Pedrerol, en el plató de 'El chiringuito de jugones'. (Fuentes: Dave Thompson/POOL/AFP vía Getty Images; Twitter/@elchiringuitotv)

Este domingo fue un día de emociones fuertes para Pep Guardiola y su Manchester City, celebrando la consecución de una nueva Premier League y la despedida de una leyenda del club, Sergio 'Kun' Agüero. Por todo ello, el extécnico del Barcelona se emocionó, motivo suficiente en 'El chiringuito de jugones' para tratar de hacer sangre.

El de Sampedor se derrumbó cuando la prensa le preguntó por el delantero argentino en pleno festejo. Visiblemente conmovido por su marcha, comentó que le quieren mucho y "es una persona especial" para todos allí. En un terreno más personal, Guardiola añadió que le "ayudó mucho", costándole incluso articular palabra por la emoción del momento.

"No podemos sustituirle", se apresuró a cortar al periodista que le preguntaba por el reto de encontrarle un recambio. Puso a Agüero a la altura de la leyenda citizen David Silva, que "llevaron al club a lo que es hoy". Pep recalcó que, como guinda a su legado, el ex del Atlético de Madrid demostró en sus últimos minutos en el Ettihad Stadium "su calidad", anotando dos goles frente al Everton.

Las lágrimas de Guardiola, sin embargo, son una pantomima para varios tertulianos de 'El chiringuito'. Edu Aguirre y José Félix Díaz fueron al hueso, aunque de diferentes formas.

Para el primero, el llanto de Pep es de culpabilidad, al entender que no ha tratado a Agüero como la leyenda que es, dejándole ir al Barça, una primicia mundial que confirmó el entrenador. Ahí, quizás, es sí que se metió donde no le corresponde.

"Puede que las lágrimas sean de culpabilidad por su trato a Agüero", sentenció Aguirre. Estas palabras esconden una realidad basada en datos estadísticos: el 'Kun', siempre que ha estado en condiciones óptimas, ha sido un fijo para Guardiola. Esta temporada no ha sido así por cuestiones meramente físicas: se ha tirado en el dique seco un total de 99 días, a los que habría que sumarle los dedicados a volver a recuperar la forma.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un contenido no disponible por tus preferencias de privacidad

Por tanto, si con "su trato a Agüero", Aguirre se refiere a que no ha disputado tantos minutos como merecía, patina del todo, y más cuando más de medio curso el equipo se ha mantenido puntero sin que él esté disponible.

De hecho, los partidos importantes que Agüero se ha perdido desde que Guardiola dirige al City responden en su inmensa mayoría a problemas físicos, o al hecho de estar saliendo de uno. Cuando el técnico confiesa que le "ayudó mucho", es una verdad como un templo.

Por otro lado, José Félix Díaz se mostró más dañino que Aguirre, colocando las lágrimas de Guardiola nada más y nada menos que en Los Ángeles.

"Hollywood se ha perdido un grandioso actor", soltó el periodista, haciendo a alusión a que emocionarse por un jugador que te ha dado tanto es montar un drama.

"No venía a cuento llorar de esa manera", reprochó Díaz, dando por hecho que todo ser humano tiene que canalizar las emociones como él hace o piensa que tiene que hacerse. Es una despedida tras la consecución de un título, en unas circunstancias tan difíciles de pandemia... Un sinfín de razones que justifican la emoción de Guardiola en un día tan sentido y bonito a la vez.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Guardiola no tenía ninguna necesidad de llorar o fingir el llanto en una tarde así. Poner esto en duda es ir demasiado lejos y meterse en terrenos individuales más que pantanosos. Los sentimientos son caprichosos, tanto como la inquina que se le tiene a Pep en algunos sectores haga lo que haga.

Más historias que te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente