Así se toma la justicia por su cuenta la policía India con las motos ruidosas

Curiosas e inauditas imágenes de la India las que se están difundiendo a través de las redes sociales. En ellas se puede apreciar a la policía de la localidad de Manipal, al suroeste del país, atajando un problema de contaminación acústica, como es el excesivo ruido que hacen algunas motos, con un método más que discutible.

En España, la normativa indica que una motocicleta no puede sobrepasar los 55 decibelios y en caso contrario, el infractor se arriesga a una sanción de 600 euros de multa. Pero en esta localidad del gigante asiático van un paso más allá y han optado por una vía mucho más contundente y dudosa en términos legales para apercibir a los conductores de estos vehículos.

Y es que a aquellas motos que hacen un ruido desmesurado, les retiran el tubo de escape. Pero la cosa no queda aquí sino que, cuando recopilan varios de ellos, las autoridades policiales hacen uso de una apisonadora que pasa por encima de estos objetos para que queden absolutamente inservibles.

Normalmente, el exceso de decibelios proviene de la alteración del tubo, lo que comúnmente se conoce como "trucar" o "tocar" la moto para ganar potencia. Para averiguar si esto ha sucedido, los agentes de la policía pueden solicitar la información técnica del vehículo para saber si ha habido una modificación reglada o no.

Las motocicletas son un medio de transporte vital en India, llegando a ser el país que mayor número de unidades vende, al superar en 2016 a China, con más de 17 millones de ejemplares. La seguridad vial es otro de los puntos calientes, ya que casi nadie hace uso del casco y pocas veces se respetan las normas de circulación.

Ahora, la policía de algunas ciudades se ha decidido a sacar de circulación a aquellas motos, o al menos sus tubos de escape, que hagan excesivo ruido. Y lo ha hecho de esta manera tan controvertida que está dando la vuelta al mundo.

Como era de esperar, el método ha abierto un profundo debate en las redes sociales. Algunos usuarios se muestran partidarios de esta práctica policial pero la mayoría la rechaza al considerarla inútil e ineficaz.

Por este motivo, proponen alternativas como el veto de las compañías de seguros aquellos vehículos de dos ruedas que hayan sido modificados o el establecimiento de una normativa clara que establezca unos límites sonoros.

Otra de las propuestas de los internautas que han visto el vídeo pasa por anular la garantía del ciclomotor cuando existan evidencias de alteración del sistema de escape de gases.