Pedro Sánchez afronta su primer debate sobre el Estado de la Nación como presidente

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Es el primer debate que se realiza en siete años debido a la imposibilidad para formar Gobierno luego de las elecciones de 2019 y a la pandemia de Covid-19. Desde el expresidente Mariano Rajoy, el Gobierno y la oposición no habían tenido esta cita clave para la democracia española. Este encuentro dura tres días y desde ya deja anuncios importantes en materia económica a un año y medio para el fin del mandato del socialista Pedro Sánchez.

Este martes comenzó uno de los rituales de la democracia de España desde 1983. El debate sobre el Estado de la Nación busca examinar el desempeño del Gobierno y propone una discusión de propuestas para el país por parte del oficialismo y de la oposición.

La relevancia y los temas a tratar deben ser definidos por el Ejecutivo mediante un texto que se pone en revisión de los miembros de la Cámara Baja del Parlamento. En esta edición, la número 26 del debate, lo más relevante para el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, fue la inflación, a la que calificó como la principal causa de la actual crisis económica.

Debido a la crisis, el bolsillo de los españoles se ha visto afectado por los altos niveles de inflación, que en junio sobrepasaron el 10%; algo que no ocurría desde hace 37 años. Por lo que Sánchez inauguró el debate con un discurso que buscaba conectar con los ciudadanos.

“Soy plenamente consciente de las dificultades cotidianas de la mayoría de la gente (...) comprendo la angustia, la frustración y también el enfado de muchos.” expresó el presidente frente a los parlamentarios.

Anuncios clave de Pedro Sánchez

Para enfrentar la inflación, el jefe del Ejecutivo anunció dos nuevos impuestos: el primero, se aplicará a los beneficios extraordinarios de las compañías energéticas durante 2022 y 2023 para recaudar 2.000 millones de euros anuales; el segundo, también estará en vigor por dos años con la meta de recaudar 1.500 millones de euros al año y se aplicará a la subida de tipos de interés de las grandes instituciones financieras.

De este modo el Gobierno pretende obtener un total de 7.000 millones de euros para financiar ayudas sociales.

Pero como era de esperar, las medidas no fueron bien recibidas por los bancos españoles: 'Caixabank' cerró el día con pérdidas del 8,6% y 'Sabadell' se desplomó un 7,4%. Además, las declaraciones de Sánchez también produjeron la venta masiva en algunas acciones bancarias.

Este castigo a las instituciones financieras fue justificado por el mandatario afirmando que los bancos “se están beneficiando de las subidas de tipos de interés".

Ante esta declaración, José Luis Martínez, portavoz de la Asociación Bancaria Española (AEB), le respondió que "la posible subida de tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE) no asegura necesariamente una mejora de la rentabilidad de los bancos, ni se traduce en beneficios extraordinarios, sino que responde a la subida en la inflación y puede llevar a una menor actividad económica".

El otro paquete de medidas anunciado por Pedro Sánchez se dirige a la ciudadanía, especialmente a los jóvenes. Estas ayudas consisten en la gratuidad del 'bono multiviaje' en trenes de cercanía desde septiembre hasta diciembre, así como la subvención a los estudiantes mayores de 16 años que ya estén becados, con 100 euros mensuales para que puedan completar sus estudios.

Los reproches del principal partido opositor

En 2015 Pedro Sánchez asistió al debate sobre el Estado de la Nación, pero en ese entonces como líder de la oposición al Gobierno del presidente Mariano Rajoy. Hoy, siete años después, el principal partido opositor al Ejecutivo socialista es el conservador Partido Popular (PP). Su líder es Alberto Núñez Feijóo, quien no pudo intervenir en respuesta al discurso del presidente debido a que no es diputado, sino senador.

A pesar de que no hubo cara a cara, la presencia en la Cámara Baja de un Feijóo cada vez más fortalecido luego de asumir el liderazgo del Partido Popular fue importante. Feijóo y el PP tienen la esperanza de obtener buenos resultados en las elecciones generales del próximo año.

Como es habitual, luego del discurso del presidente, los portavoces de los distintos grupos parlamentarios, de mayor a menor representación, tienen espacio para intervenciones de 30 minutos iniciales, más la réplica.

La portavoz del PP encargada de enfrentar a Pedro Sánchez fue la diputada Cuca Gamarra, quien sostuvo que el Gobierno actual dejará España mucho peor de lo que estaba antes y realizó fuertes declaraciones: "el Gobierno Frankenstein no da más de sí, es un proyecto fallido y agotado".

La diputada inició su discurso con un minuto de silencio en homenaje al asesinato de un Concejal del PP a manos del extinto grupo terrorista ETA en 1997. Lo que claramente era una pulla a Sánchez por su alianza la izquierda nacionalista vasca, Bildu.

Gamarra, además, basó su discurso en lo que ella califica como “la mayor crisis en la política de vecindad”, recordando a Sánchez el sorpresivo cambio de rumbo en la política española con respecto al Sáhara Occidental. También hizo alusión a las peleas internas en la bancada del Ejecutivo y advirtió que un Gobierno de coalición dividido causa "debilidad como país".

Oficialismo fracturado

A la crisis económica se suma el lío político interno que está viviendo la coalición de Gobierno desde hace un tiempo.

Una de las razones de la confrontación entre Unidas Podemos -la formación de izquierda- y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) es el incremento en el gasto militar al que se comprometió Pedro Sánchez con la OTAN a finales de junio como consecuencia de la guerra en Ucrania.

El incremento representa alrededor del 2% del PIB, y en medio de un ambiente inflacionario, las críticas no paran. Sin embargo, Sánchez se defiende y argumenta que “los que dudan de la necesidad de intervenir en el conflicto en Ucrania olvidan que no participar del esfuerzo bélico no nos libraría de los efectos económicos de la guerra, al contrario, nos aislaría del resto de países".

Entretanto, aparte de la guerra en Ucrania y sus consecuencias económicas está previsto que en los próximos dos días del debate también se aborden las medidas sanitarias y económicas aprobadas para paliar los efectos del Covid-19, la otra gran coyuntura a la que tuvo que hacer frente Sánchez durante la legislatura.

Estas medidas incluyen el ingreso mínimo vital, específicamente, la subida del salario mínimo interprofesional (SMI), así como una eventual reforma laboral.

Otros temas en el tintero son las políticas de recuperación tras la erupción del volcán en la isla de La Palma, y la presidencia del Consejo de la Unión Europea en el segundo semestre de 2023.

Con EFE, Reuters y medios locales

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