Los tres de tres de Pedro Sánchez

Pedro Sánchez, en La Moncloa.
Pedro Sánchez, en La Moncloa.

Pedro Sánchez, en La Moncloa.

Tres de tres. Pese a contar con sólo 120 diputados de su partido y 32 de su socio de coalición, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se volverá a anotar este jueves un tanto político al lograr aprobar sus terceros Presupuestos de la legislatura.

Lo hará rozando los 190 votos favorables, como ha sucedido en los dos últimos años, en los que sacó las cuentas con 188 votos favorables.

A falta de la confirmación del ‘sí’ de los 13 diputados de ERC, el Gobierno ya cuenta con 174 votos para aprobar los Presupuestos por mayoría simple (más síes que noes) y enviarlos al Senado para su votación definitiva.

Confirmado el ‘no’ de Teruel Existe y la abstención del BNG, estos son los votos que respaldarán las cuentas: PSOE (120), Unidas Podemos (33), PNV (6), EH Bildu (5), PDeCAT (4), Coalición Canaria (2), Más País (2), Compromís (1) y PRC (1).

Si finalmente los republicanos apoyan los Presupuestos, a los que han incorporado ya numerosas enmiendas, el número de votos a favor será de 187 en total.

Un número de apoyos superior al que logró Sánchez para su investidura, en la que obtuvo 167 votos a favor por 165 en contra.

Porque mientras la oposición y su líder, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, le acusan de tener “un Gobierno en llamas” —así lo expresó el dirigente popular en el Senado este martes—, lo cierto es que Sánchez ha ido asentando su mayoría parlamentaria año tras año.

Eso sí, no sin dificultades. Ha tenido que negociar asuntos que le han dado munición política a la oposición, especialmente aquellos relacionados con los partidos independentistas de Cataluña y Euskadi. El último, la transferencia de competencias de Tráfico a Navarra con Bildu, una promesa que hizo Aznar hace 22 años y que ahora el PP y la derecha tildan de “vergüenza”.

Los de 2021, los primeros del primer Gobierno de coalición de la historia, requerían de una negociación inédita. Primero, a nivel interno, entre dos partidos políticos que conformaban el mismo Ejecutivo.

Y paralelamente, con el resto de fuerzas políticas. Se trataba de conformar las mayorías no ya para sacar adelante las cuentas, sino para lo que restaba de legislatura.

Conformar un bloque más allá del de investidura que diera estabilidad y tranquilidad al Ejecutivo pese a las críticas de la oposición, que se ha pasado la legislatura hablando de “Gobierno Frankenstein”.

Lo cierto es que, hasta las más sufridas votaciones, como aquella en el alambre de la reforma laboral, el Gobierno las ha sacado adelante. Y las de los Presupuestos, particularmente holgadas.

Y eso a Sánchez se le notaba en el rostro este miércoles, en la comparecencia conjunta con el primer ministro de Rumanía que tuvo lugar en Castellón con motivo de la cumbre Hispano-Rumana.

“Por mucho que hablen de la inestabilidad, vamos a aprobar nuestros terceros Presupuestos en tiempo y forma de manera consecutiva”, aseguraba el jefe del Ejecutivo.

Tres exámenes en el Congreso

El propio Sánchez, repasando las bondades de las cuentas de su Gobierno, recordó que el Congreso votará este jueves, además de los Presupuestos, el impuesto a la banca, a las energéticas y a las grandes fortunas.

Será el segundo de los tres exámenes que tendrá el Ejecutivo en la Cámara Baja este jueves. El tercero será el de la toma en consideración de la proposición de ley de PSOE y Unidas Podemos para reformar el delito de sedición.

Esta votación dejará una de las imágenes de la jornada, ya que el PP ha conseguido que sea por llamamiento, es decir diputado a diputado y a viva voz, con la idea de que los diputados del PSOE tengan que “retratarse” al manifestar su voto en público.

De sacar adelante esta última votación, será otro tres de tres de Sánchez.

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