‘Partygate’: Johnson ad portas de una nueva amenaza de moción de censura

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Una nueva amenaza de moción de confianza se cierne sobre el primer ministro británico, Boris Johnson. Dos legisladores han manifestado que han perdido la fe en su liderazgo por el escándalo del 'partygate'. Johnson podría ser impugnado la próxima semana, según un antiguo líder del partido, y si pierde esta moción sería destituido como primer ministro. Sin embargo, es necesario que 54 'tories' soliciten la moción para que esta se lleve a cabo.

Siguen los problemas para Boris Johnson. A Downing Street llega una nueva oleada de peticiones para que el primer ministro deje el cargo después de las nuevas revelaciones sobre las fiestas en pleno confinamiento. A la casi treintena de legisladores conservadores que han pedido su renuncia y a los al menos seis que han criticado su accionar, se suman este martes 31 de mayo las críticas del diputado conservador John Stevenson.

Este político dice sentirse “profundamente decepcionado” por las fiestas (conocidas como el ‘partygate’) celebradas en Downing Street durante la pandemia y en las que Johnson participó. Stevenson pidió que el ‘premier’ se presente a una moción de confianza como una manera de “poner un límite” al asunto.

En un comunicado, Stevenson lamentó que “el primer ministro no parece estar dispuesto a poner fin a la situación” y que, por lo tanto, “la única opción es que los diputados conservadores faciliten una moción de confianza. Ya he tomado las medidas oportunas", puntualizó.

Otro de los diputados 'tories' que alzó su voz es Elliot Colburn. Él confirmó el envío de cartas pidiéndole a Graham Brady, el presidente del llamado Comité Parlamentario 1922 -formado por diputados conservadores-, una votación sobre Johnson.

Mientras tanto, Jeremy Wright, ex fiscal general se sumó ayer lunes 30 de mayo a los parlamentarios 'tories' que han solicitado la renuncia de Johnson. En su página oficial, Wright escribió que "por el bien de este y futuros gobiernos, he llegado a la conclusión, con pesar, de que el primer ministro debe dimitir".

Para que Johnson sea destituido de su cargo, se requiere que al menos 54 diputados 'tories' (el 15% de la bancada conservadora) soliciten formalmente una moción de confianza al presidente del Comité 1922 del Partido Conservador. Sin embargo, estos pedidos son confidenciales y hasta el momento se desconoce cuántos representantes han formalizado su petición.

Las conclusiones que podrían precipitar la caída de Johnson

Desde que Sue Gray, la funcionaria del propio Gobierno de Johnson que investiga el 'partygate' (y que tiene en sus manos el futuro del primer ministro), publicó la semana pasada sus conclusiones sobre las polémicas fiestas, hasta una treintena de diputados conservadores han reclamado de manera pública que el primer ministro se haga a un lado.

Y aunque el informe detalla que las fiestas durante los confinamientos fueron más allá que breves encuentros entre colegas, Johnson, sigue tratando de minimizar su participación. Asegura que no sabía que estaba infringiendo las normas creadas para combatir la propagación del coronavirus y enfatiza en que “ha aprendido la lección”, que siempre creyó que asistía a “reuniones de trabajo” y que no planea dimitir. Aseveraciones que han provocado una nueva oleada del pedido de dimisión.

Andrea Leadsom, exministra de Empresas y quien hizo campaña a favor del Brexit, se sumó también este martes a las críticas contra Johnson y señaló que es "extremadamente improbable que los dirigentes de alto rango no fuesen conscientes de lo que estaba pasando". Y aunque no ha pedido la renuncia de Johnson si ha señalado que los legisladores tendrían que decidir “cuál es la mejor manera de restaurar la confianza en el Gobierno”.

Leadsom, que perdió contra la ex primera ministra Theresa May la carrera para suceder a David Cameron al frente de los conservadores en 2016, señala que "no se pueden tolerar" los errores de liderazgo en Downing Street y que son "responsabilidad del primer ministro".

La moción de censura que podría enfrentar Johnson se llevaría a cabo, según William Hague (quien lideró el Partido Conservador de 1997 a 2001) la próxima semana en la reapertura del Parlamento o para finales de junio. Según Hague, este escándalo es una “explosión de mecha lenta” que con el aumento de las críticas “se está acercando a la dinamita”.

Johnson y el código de conducta

Este martes 31 de mayo el asesor ético del Gobierno británico, Christopher Geidth, (nombrado en ese cargo por Johnson el año pasado) consideró que es "legítimo" cuestionar si el primer ministro violó el código de conducta que debían cumplir los cargos públicos al participar en fiestas durante la pandemia.

Para el asesor ético, el código señala que "es deber primordial de los ministros cumplir la ley", y que en la convención en Westminster se señala que quienes la infringen deben dimitir. "Se ha creado la impresión de que el primer ministro podría no estar dispuesto a que su propia conducta sea juzgada con relación a las obligaciones del código", añadió Geidth.

Hasta el momento, la Policía ha impuesto 126 sanciones a funcionarios y cargos del Gobierno por celebraciones prohibidas durante los confinamientos para contener el avance del Covid-19, entre ellas una al ‘premier’ y su esposa, Carrie Johnson.

Con AP, EFE y Reuters

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