A la ultraderecha le va mal con el coronavirus: Vox y casi todos sus equivalentes en Europa caen en las encuestas

La expansión del coronavirus por Europa ha obligado a los Gobiernos a dar una respuesta contundente. La mayoría de los miembros de la Unión han decretado el confinamiento de su población y la restricción de movimientos. Una circunstancia que ha reforzado a casi todos los gobernantes, pero que no le está sentando tan bien a las expectativas de voto de la extrema derecha.

En los últimos años este tipo de formaciones han crecido mucho en el continente, llegando incluso a gobernar en países como Italia, o a acaparar millones de papeletas en Francia o España. Sus discursos populistas han podido conectar con una población cada vez más decepcionada con los partidos tradicionales.

Santiago Abascal, líder de Vox (Photo by MARISCAL/POOL/AFP via Getty Images)

Sin embargo, la crisis del coronavirus ha provocado que estos partidos dejen de crecer. Lo que hasta ahora no había conseguido la política tradicional lo ha logrado el COVID-19. Es al menos lo que muestran las encuestas tanto en España como en el resto de Europa.

Vox es el partido español más castigado, según el sondeo de Sigma-Dos para El Mundo. La formación de Santiago Abascal se deja un 3,2% de sus votos respecto a las elecciones del 10 de noviembre y cae hasta el 11,9%. Por el contrario, PSOE y PP salen reforzados y aumentan sus expectativas electorales.

El panorama en el continente es similar y casi todos los partidos de ultraderecha caen en las encuestas. Significativo es el descenso de Alternativa para Alemania que pierde 4,5 puntos porcentuales o la Liga italiana que se deja 2,8 puntos.

Las tres únicas excepciones son Portugal, Estonia y Eslovaquia, tres países que se han visto poco afectados por el coronavirus. En los dos primeros, la extrema derecha crece ligeramente, mientras que en suelo eslovaco lo hace de manera pronunciada (4%). La posible explicación es que se encuentra en el Gobierno, por lo que tiene más exposición y genera confianza con la gestión de la pandemia, al no haber impactado con dureza en el país.

Cabe destacar que de momento estos datos solo obedecen a las encuestas y que por tanto no son extrapolables a un contexto de elecciones, aunque sí sirven a modo de referencia para estudiar cómo está afectando a los votantes.

Por qué caen

Una de las principales razones por las que caen Vox y las demás fuerzas de ultraderecha está relacionada con la respuesta a la pandemia. En una situación como la que se está viviendo con el virus, la ciudadanía apuesta por el consenso y la unión para hacer frente al virus. Sin embargo, la estrategia de estos partidos está siendo la de la confrontación.

Ha sido el caso por ejemplo de España o Italia, dos de los países más afectados. Vox se ha negado a aprobar las últimas prórrogas del estado de alarma y su líder tampoco ha querido cogerle el teléfono al presidente del Gobierno.

El caso de Salvini es similar. Si en un primer momento tendió la mano y apoyó las medidas del Ejecutivo, en los últimos días ha criticado duramente al Gobierno. Así, parece que la ciudadanía penaliza a aquellos que no suman en la crisis.

Otro de los motivos es que en un periodo como el que se está viviendo, con una emergencia sanitaria, las sociedades prefieren optar por los partidos tradicionales, que ya tienen experiencia en la gestión de situaciones difíciles en lugar de por formaciones rupturistas con el sistema y con escaso bagaje en la Administración.

Así se observa nuevamente en las encuestas. Por ejemplo, en el caso de España, los dos partidos tradicionales, PSOE y PP, ven reforzadas sus aspiraciones y crecen. Pese a que los populares están siendo muy críticos con el Gobierno, lo cierto es que han ido apoyando las sucesivas prórrogas del estado de alarma y en todo momento han mostrado su disposición a sentarse con el Gobierno, algo que ha terminado materializándose este 20 de abril en una reunión entre sus líderes. Pese a que PP y Vox han hecho oposición, la diferencia en formas entre ambas formaciones apuntala a unos y castiga a los otros.

Otro ejemplo paradigmático de esta tendencia se vive en Alemania. Allí, Alternativa para Alemania es el partido de ultraderecha europeo que más castigo recibe en las encuestas y una de las principales explicaciones de su caída está en el importante auge que vive el CDU/CSU, la formación de la canciller Angela Merkel. El partido, que lleva gobernando el país desde 2005, sube 8 puntos por su gestión de la crisis del coronavirus y refuerza su presencia.

Como contrapunto, los socialdemócratas, su socio en el Gobierno, caen un punto, algo que también pasa en España con Podemos y que puede reflejar que además del crecimiento de los partidos mayoritarios, salen más reforzados aquellos que llevan la voz cantante en el Gobierno.

Otra posibilidad es que la capacidad de seducción de estas formaciones se haya reducido o que las sociedades empiecen a penalizar los errores que cometen una vez que ya se encuentran en la mayoría de parlamentos nacionales. En este sentido, habrá que seguir analizando las próximas encuestas y elecciones para ver si se produce un cambio de tendencia.

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