El partido español Ciudadanos, 15 primaveras y una debacle

·3 min de lectura

En 15 años de vida, el partido liberal Ciudadanos prometió frenar el nacionalismo en Cataluña y enterrar el bipartidismo en España. Pero en los ultimos tiempos sumó un descalabro tras otro, el último la ruptura con su socio de gobierno en laregión de Madrid.

En uno de sus logros más concretos desde su creación en 2006, Ciudadanos era hasta ahora el socio junior de coalición del conservador Partido Popular en la región capitalina, la más rica de España.

Sin embargo, la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, adelantó este miércoles las elecciones en Madrid al 4 de mayo, en respuesta a una maniobra de Ciudadanos en otra región del país, Murcia.

Allí, los liberales, que también gobernaban en coalición con el PP, decidieron darse la vuelta y promover con los socialistas una moción de censura que expulsará a los conservadores del poder en esa región del sureste.

Un cambio de alianzas que en los últimos años fue la marca de fábrica de Ciudadanos, y que en Madrid podría costarle caro. Y es que en la triangulación de las derechas españolas -PP, Ciudadanos y Vox-, es esta última formación, de extrema derecha, la que más espacio está ganando.

- El partido "veleta" -

En un país dominado por el bipartidismo de PP y PSOE, Ciudadanos apareció en 2006 como formación de ámbito catalán decidida a plantarle cara al nacionalismo, hegemónico en esa región.

En 2015, el partido dirigido entonces por su cofundador Albert Rivera dio el salto a la política nacional, con la promesa de atajar el bipartidismo y la corrupción de los dos grandes partidos. Allí donde Podemos prometía un giro con fórmulas de izquierda radical, Ciudadanos se presentaba como la alternativa liberal y 'business-friendly'.

Desde entonces, el partido, decididamente proeuropeo, alternó alianzas con el PSOE y con el PP, una política que le valió el calificativo de "veleta" y que le impidió fidelizar una masa de votantes.

En 2016 fueron por ejemplo los votos de Ciudadanos los que permitieron la reconducción del conservador Mariano Rajoy como presidente del gobierno, pese a los numerosos escándalos de corrupción que aquejaban a la formación conservadora.

Yendo más a la derecha, Ciudadanos, junto con el PP, accedió a un acercamiento con Vox, lo que en 2019 permitió poner fin a casi cuatro décadas de hegemonía socialista en Andalucía, otra región donde los liberales cogobiernan actualmente con los conservadores.

Con un acuerdo similar, PP, Ciudadanos y Vox desalojaron ese mismo año a la izquierda del ayuntamiento de Madrid.

- Descalabro en Cataluña -

Aquel año de 2019 empezó bien para Ciudadanos, que en las legislativa de abril se convirtió en la tercera fuerza política española, con 57 diputados.

Con la ambición de superar al PP, Rivera emprendió un giro a la derecha y se negó en rotundo a explorar una coalición de gobierno con los socialistas de Pedro Sánchez.

Una estrategia fracasada, que en noviembre de 2019 le costó un descalabro electoral -pasó de 57 a 10 diputados- y obligó a Rivera a dimitir. Al mismo tiempo, Vox se convertía en la tercera bancada del Congreso, con 52 escaños.

En un nuevo giro de guión bajo el liderzgo de Inés Arrimadas, sucesora de Rivera, Ciudadanos no descartó recientemente favorecer la continuidad de Sánchez en el poder, a cambio de que éste se alejara de los nacionalistas catalanes y vascos y de Podemos.

Una trayectoria sinuosa que castigó a Ciudadanos también en su feudo catalán, donde había llegado a ser la primera fuerza parlamentaria en 2017, sin lograr no obstante echar al separatismo del poder. En las últimas elecciones regionales, en febrero, los liberales se quedaron con apenas 6 diputados.

mig/avl/du/mb