El Parlamento israelí aprueba su disolución y convoca a elecciones anticipadas

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© AP/Ariel Schalit

Los legisladores del Parlamento de Israel aprobaron este jueves 30 de junio la disolución del Legislativo, tras desacuerdos entre las facciones de la histórica coalición por primera vez respaldada por un partido árabe. Termina así el primer año de Gobierno del primer ministro Naftali Bennet, quien es reemplazado de forma interina por el ministro de Exteriores, Yair Lapid. El país tendrá elecciones adelantadas el próximo 1 de noviembre, por quinta vez en menos de cuatro años.

Israel marca el fin de un Gobierno de coalición experimental, que solo duró un año, y convoca a elecciones adelantadas.

Con 92 votos a favor y ninguno en contra los legisladores aprobaron este 30 de junio la disolución de la Kneset, el Parlamento israelí.

Termina así Naftali Bennet su cargo como primer ministro y se convierte en la persona que menos ha durado en esa posición en el país. Bennet será reemplazado de forma interina por el hasta ahora ministro de Relaciones Exteriores, Yair Lapid.

Después de la votación, Lapid abrazó a Bennett antes de que los dos intercambiaran sillas. “Gracias, Naftali, mi hermano”, publicó después el líder interino en su cuenta de Twitter.

El Gobierno colapsó poco más de un año después de que se formara en un movimiento inédito que vio al entonces premier, Benjamin Netanyahu, abandonar el cargo después de 12 años en el poder por una coalición de partidos ideológicamente diversos y la primera en incluir una facción árabe.

Pero los desacuerdos entre los distintos partidos de la nueva Administración condujeron a la moción de disolución y acabaron con el experimento político.

El golpe mortal se produjo a principios de este mes cuando el Gobierno no renovó una ley de emergencia que preserva el estatus legal especial de los colonos judíos en Cisjordania ocupada, legislación que la mayoría de los israelíes considera esencial.

Debido a que la Knesset se disolvió antes de fin de mes, la ley de emergencia se renueva automáticamente hasta después de la formación de una nueva Administración.

La coalición saliente hizo historia al ser la primera en incluir un partido árabe. Mansour Abbas, líder de la facción islamista Ra'am, se unió para asegurar mejores servicios y más fondos gubernamentales para la minoría árabe de Israel, que representa alrededor del 20% de la población. Es incierto si lograrán la misma inclusión política en el próximo Gobierno.

Nuevo duelo electoral entre Lapid y Netanyahu

Se abre ahora lo que se espera sea una amarga batalla electoral entre Lapid, mientras ocupa su puesto de primer ministro interino, y Netanyahu, convertido en líder de la oposición.

Bennett, un excomandante del Ejército y millonario del sector tecnológico, no se presentará a las elecciones. En un comunicado difundido el miércoles 29 de junio aseguró que su gabinete deja un "país próspero, fuerte y seguro" y que ha demostrado que los partidos de diferentes extremos del espectro político pueden trabajar juntos.

Con este panorama, está previsto que Lapid, un expresentador de un programa de entrevistas y quien encabeza un partido de centroizquierda, haga campaña para mantener el puesto como la principal alternativa a Netanyahu. Probablemente tendrá un impulso adelantado cuando reciba como líder de la nación al presidente Joe Biden, que llegará a Israel la próxima semana.

Pero desde ya Netanyahu ha dejado claro que peleará por recuperar su posición. Tras ser derrocado hace poco más de un año prometió regresar al poder al frente del partido de derecha Likud. Y ahora, con la oportunidad latente, el expremier aprovecha para reprochar presuntas fallas de la Administración saliente.

“Prometieron cambios, hablaron sobre la sanación, intentaron un experimento y el experimento fracasó (…) Somos la única alternativa: un Gobierno nacionalista fuerte, estable y responsable”, sostuvo Netanyahu en un discurso ante el Parlamento antes de la votación que terminó por disolver el Legislativo.

Si bien las encuestas de opinión actualmente muestran que el Likud es el partido político más fuerte, no muestran un ganador claro en las elecciones, lo que deja a Israel enfrentando meses de incertidumbre política a medida que aumentan los problemas económicos y de seguridad regional.

Con Reuters, AP y EFE