Paraguay: ¿qué se sabe sobre la muerte del periodista Humberto Coronel?

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© AFP - Jose Bogado

El profesional de la prensa fue asesinado en la frontera que comparten Paraguay y Brasil. El pasado 10 de junio el reportero y un compañero de labores habían denunciado amenazas de muerte debido a las denuncias contra las infracciones que se cometían en la zona. Las pesquisas señalan al crimen organizado por el homicidio. Disímiles instituciones paraguayas condenaron el homicidio.

Un periodista amenazado y lamentablemente ultimado frente a su lugar de trabajo.

Humberto Coronel murió después de recibir ocho disparos en la ciudad de Pedro Juan Caballero. Trabajaba para Radio Amambay y del portal de noticias Mbykymi Noticias. La emisora es propiedad de la familia del exalcalde de la zona, asesinado por sicarios el pasado mes de mayo.

Existía un precedente. Coronel y su compañero de labores, Gustavo Báez, notificaron a la policía sobre amenazas. En el caso de Báez, consistió en un cartel rojo en el que se le señalaba de “saber muchas cosas”.

"Recibo la información de que atentaron contra Humberto en frente a la emisora. Ya en ese momento mi señora no me dejó salir, ya mis familiares me llamaron, me pedían para no salir de casa, porque yo quería ir a la emisora", puntualizó el comunicador.

El subcomandante de la Policía Nacional, Baldomero Jorgge, informó además que Coronel “iba a considerar” el ofrecimiento de una escolta ante las amenazas, cuidados que ya mantenía Radio Amambay. Sus denuncias eran incómodas.

El curso de las investigaciones

Al parecer el asesinato de Humberto Coronel estuvo concatenado con las amenazas recibidas, según la fiscal del caso, Katia Uemura, quien también señaló al crimen organizado de cometer el homicidio, aunque achacó parte de culpa al fallecido, por estar “regalándose” en condición de amenazado.

“Otro elemento importante” a tener en cuenta en las pesquisas, según el subcomandante policial, Baldomero Jorgge, es que las amenazas recibidas por ambos periodistas se produjeron días después del asesinato del regidor de la localidad.

La teoría que maneja la Policía, es que este ataque es producto de una continuidad de embates contra la familia Acevedo, de la que provenía el alcalde.

“Estos dos comunicadores trabajan en la empresa de la familia. Son muy allegados, por decirlo así. Son del primer anillo de la familia Acevedo, trabajan en los medios y más en otros aspectos de la empresa familiar”, dijo el jefe policial.

Los Acevedo “tienen varias aristas, empresarialmente hablando, y estas personas son muy cercanas”, declaró Baldomero Jorgge.

Y es que otro ataque reportado contra el clan Acevedo acabó con la vida de la hija del entonces gobernador de Amambay, hermano del intendente ultimado.

Gustavo Báez contempla la posibilidad de abandonar el país

En entrevista con medios locales, afirmó que “la posición familiar es clara, es salir del país, no de la ciudad”.

Ante las amenazas que presenta en su contra, Báez declaró que tuvo que sortear un “proceso burocrático y “golpear puertas en varias instituciones del Estado” para contar con resguardo policial.

Después del ataque a Coronel, diversas amenazas directas a la emisora llegaron vía redes sociales.

La labor de ambos periodistas, la denuncia y los llamados de atención se centraban en la ciudad Pedro Juan Caballero, capital del estado de Amambay, en la que los crímenes políticos y los enfrentamientos de bandas están a la orden del día.

La razón sería que la zona es la sede de un poderoso grupo que controla una buena parte del narcotráfico suramericano, según un medio especializado.

Pronunciamiento del Sindicato de Periodistas de Paraguay

Representantes del Sindicato de Periodista de Paraguay (SPP) sostuvieron este miércoles sendas reuniones con los ministros de Interior y el comandante de la Policía Nacional.

Al concluir el encuentro, el representante del SPP, Santiago Ortiz, reconoció la “buena voluntad” de los delegados gubernamentales, pero enfatizó en la falta de “inversión y protección real y un cuidado a los periodistas y a la libertad de expresión”.

“Este es un crimen responsabilidad de la inacción del Estado”, concluyó Ortiz, quien además apuntó al crimen organizado como responsable del asesinato y del clima de inseguridad.

“Cuando un crimen de un periodista queda en la impunidad, como han quedado la mayoría de los casos en Pedro Juan, lo que se le está diciendo al crimen organizado es: 'Sigan matando, si total no pasa nada, nadie paga'. Esperemos que eso cambie”, resaltó.

En un comunicado, la SPP y la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy) subrayaron entre otros puntos que “la mafia se ha extendido a todo el territorio nacional, permitiendo así que el silencio -fin último de estos atentados- se profundice en algunos territorios y se extienda en otros.

El documento exige además "custodia adecuada" para los periodistas amenazados.

Este no sería el primer asesinato de un profesional de la comunicación en Amambay. Según la Mesa para la Seguridad de Periodistas, un ente que entrelaza organizaciones públicas y de la sociedad civil paraguayas, en el estado han sido asesinados al menos ocho periodistas desde principios de la década de los noventa.

Otras reacciones respecto al caso

La Conferencia Episcopal Paraguaya “lamentó la triste pérdida” de Coronel.

En un comunicado, la entidad consideró “que solamente con una intervención inteligente, oportuna y eficaz de las autoridades nacionales, Policía Nacional, Ministerio Público y Poder Judicial, cesará todo tipo de atentado contra la vida, que desde hace mucho tiempo acongoja al país, y sobre todo a la mencionada ciudad fronteriza”.

Por su parte, en una sesión ordinaria de la Cámara de Diputados reafirmó su solidaridad con los familiares y compañeros de la víctima.

Al hacer uso de la palabra, varios parlamentarios criticaron la “clara ausencia del Estado”, otros llamaron a los habitantes de la ciudad del suceso a “despertar” ya que los organismos competentes en las investigaciones “no van a hacer nada”.

También se criticaron las declaraciones de la fiscal Uemura en las que aseguró que Coronel “se regaló”.

La Embajada de Estados Unidos también se hizo eco. En un trino, la sede diplomática “condenó” el suceso.

Con EFE