París y Barcelona piden competencias para garantizar viviendas asequibles

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La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, durante su reunión con la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, coincidiendo con la cumbre Fab City Summit 2018, que se celebra en la capital francesa. EFE

París, 11 jul (EFE).- La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, y la de Barcelona, Ada Colau, hicieron hoy un llamamiento conjunto en favor de más fondos y competencias municipales que permitan a sus ciudades ofrecer viviendas asequibles.

Su reivindicación se incluye en la Declaración Internacional de Grandes Ciudades contra la Gentrificación y la Especulación que Colau presentará este próximo lunes ante las Naciones Unidas en Nueva York, a la que se han sumado también Londres, Montevideo, Ámsterdam y otras decenas de grandes urbes.

Esta iniciativa pretende servir para reclamar más recursos a los gobiernos para afrontar la expulsión de vecinos de sus ciudades por la situación del mercado inmobiliario y ha sido promovida por Colau a través de la principal red mundial de Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU), de la que es copresidenta.

Colau recordó a la prensa tras su reunión con Hidalgo que aunque hay cuestiones que se pueden gestionar a nivel municipal, como su reciente decisión de reservar el 30 % de los pisos nuevos a vivienda social, hay otras, como "la regulación de las subidas abusivas de los precios del alquiler", que dependen de normativas estatales.

"Necesitamos que la gente pueda vivir en nuestra ciudad, que es una cuestión de derecho básico. Necesitamos una regulación, que no quiere decir que no haya libre mercado ni un negocio inmobiliario, pero tiene que haber unas reglas del juego, y hasta ahora lo que ha pasado es que solo ha ganado el sector privado", dijo.

Su encuentro se produjo en París en el marco de la tercera edición del edición del Fab City Summit, que busca impulsar la innovación digital en las ciudades.

Colau subrayó que en el actual mercado inmobiliario "el problema no es el turismo ni los turistas, sino que haya actividades ilegales especulativas que se enriquezcan sobremanera sin pagar impuestos y sin cumplir con las reglas".

El Ayuntamiento de París impulsó un límite de 120 días al año de alquileres para los propietarios particulares de viviendas que utilizan plataformas como Airbnb, como una forma de luchar contra el fraude. El de Barcelona ha cerrado pisos e impuesto multas a esa compañía estadounidense por publicitar apartamentos sin licencia turística.

La alcaldesa parisina avanzó que contempla una regulación "más radical" que la actual porque la que se aplica no da "los resultados que podemos esperar".

Hidalgo recalcó la importancia de que las grandes ciudades trabajen juntas y dijo inspirarse mucho en Barcelona ante desafíos comunes como el cambio climático, los refugiados y la ayuda a población en situación difícil.

En esa línea, ambas recalcaron la importancia de que los gobiernos centrales se apoyen en las ciudades a la hora de poder afrontar esos retos globales.

"Las ciudades no somos lugar de gestión de servicios ni una amenaza de contrapoder. (...) Los Estados, que también tienen una estructura antigua, del siglo pasado, que les cuesta más tomar decisiones, tienen que entender que en las ciudades tienen a sus grandes aliadas para resolver grandes problemas", había destacado Colau en su intervención en el foro.