El papa Francisco dice que el Big Bang no contradice el papel de Dios

Las teorías científicas como la del "Big Bang" que se cree que llevaron a la formación del universo hace 13.700 millones de años y la idea de que la vida se desarrolló a través de un proceso de evolución no están en conflicto con las enseñanzas católicas, dijo el martes el papa Francisco. En la imagen, el papa Francisco en una audiencia general en la plaza de San Pedro en el Vaticano, el 29 de octubre de 2014. REUTERS/Tony Gentile

CIUDAD DEL VATICANO (Reuters) - Las teorías científicas como la del "Big Bang" que se cree que llevaron a la formación del universo hace 13.700 millones de años y la idea de que la vida se desarrolló a través de un proceso de evolución no están en conflicto con las enseñanzas católicas, dijo el martes el papa Francisco.

En un encuentro con la Academia Pontificia de las Ciencias, un organismo independiente con sede en el Vaticano y financiado principalmente por la Santa Sede, Francisco dijo que las explicaciones científicas sobre el universo no excluyen el papel de Dios en la creación.

"El principio del mundo no es obra del caos que debe su origen a algo más, pero deriva directamente de un principio supremo creador del amor", dijo.

"El 'Big Bang', que hoy se considera como el origen del mundo, no contradice la intervención creativa de Dios, al contrario la requiere", dijo.

"La evolución de naturaleza no está en contraste con la noción de creación (divina) porque la evolución requiere la creación de los seres que evolucionan", dijo el papa.

La Iglesia se opuso a las explicaciones científicas del universo que contradecían la narración de la creación de la Biblia, y condenó al astrónomo del siglo XVII Galileo Galilei, que demostró que la Tierra giraba alrededor del Sol.

Sin embargo, más recientemente ha tratado de despojarse de esa imagen de enemigo de la ciencia y las declaraciones del papa se hacen eco de las de otros de sus predecesores.

El papa Pio XII describió en 1950 la evolución como una aproximación científica válida al desarrollo de los humanos, y el papa Juan Pablo II lo reiteró en 1996.

En 2011, Benedicto XVI dijo que las teorías científicas sobre el origen y evolución del universo y los humanos, aunque no entraban en conflicto con la fe, dejaban muchas preguntas sin respuestas.