El papa defendió el multilateralismo para abordar la cuestión nuclear

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EFE/EPA/CIRO FUSCO

Tokio, 25 nov (EFE).- El papa Francisco invitó este lunes a poner todas las medidas de disuasión necesarias para que nunca más se repita lo que sucedió en Hiroshima y Nagasaki y ante ello defendió la necesidad del multilateralismo para abordar la cuestión nuclear, durante su discurso a las autoridades japonesas.

En su tercera jornada del viaje a Japón, el papa se reunió con el primer ministro, Sinzho Abe, en la residencia oficial de Kantei y después dirigió su discurso a las autoridades japonesas reunidas en la sala que le recibieron con un fuerte aplauso.

En su alocución, en español, el papa argentino habló del acto de la mañana con las víctimas del terremoto, tsunami y fallo nuclear de Fukusima, y se dijo "conmovido por las dificultades por las que han pasado".

Francisco que este domingo estuvo en Hiroshima y Nagasaki para instar al desarme nuclear, pidió también este lunes que se sigan "impulsando y promoviendo todas las mediaciones necesarias de disuasión para que nunca mas, en la historia de la humanidad, vuelva a ocurrir la destrucción generada por las bombas atómicas".

"La historia nos enseña que los conflictos entre los pueblos y naciones, incluso los más graves, pueden encontrar soluciones válidas sólo a través del diálogo, única arma digna del ser humano y capaz de garantizar una paz duradera", añadió.

Asimismo, afirmó: "Estoy convencido de la necesidad de abordar la cuestión nuclear en el plano multilateral, promoviendo un proceso político e institucional capaz de crear un consenso y una acción internacional más amplia".

Por su parte, Abe en su discurso aseguró que Japón, "como el único país que ha experimentado el horror de la devastación de la energía nuclear en la guerra, tiene la misión de liderar a la comunidad internacional para que hagan esfuerzos para un mundo totalmente libre de armas nucleares".

"Este es el firme principio y creencia establecida por el Gobierno japonés", añadió Abe, quien aseguró además que seguirán trabajando para ser "un puente entre los Estados que tienen armas nucleares y los que no".

Francisco también recordó que el próximo año se celebrarán los Juegos Olímpicos y Paralímpicos en Japón y deseó que "servirán de impulso para desarrollar un espíritu de solidaridad que trascienda las fronteras nacionales y regionales, y busque el bien de toda nuestra familia humana".

También abordó la crisis medioambiental cuando con una metáfora explicó que "la delicadeza de la flor de cerezo", uno de los símbolos del Japón, "nos recuerda la fragilidad de nuestra casa común, sometida no sólo a desastres naturales sino también a la codicia, la explotación y la devastación por manos del hombre".

Y valoró que "cuando la comunidad internacional ve difícil cumplir sus compromisos de proteger la creación, son los jóvenes quienes, cada vez más, hablan y exigen decisiones valientes".

Pero que a ellos, hay que responderles "con la verdad, no con palabras vacías; hechos, no ilusiones".

Recordó Francisco a las autoridades japonesas que "la dignidad humana debe estar en el centro de toda actividad social, económica y política" y "se debe mostrar preocupación por aquellos que son olvidados y excluidos" y sobre todo se refirió a los jóvenes que se sienten a veces abrumados por las dificultades".

Destacó al finalizar en la tercera potencia económica mundial que "la civilización de cada nación o pueblo no se mide por su poder económico sino por la atención que dedica a los necesitados".