La pandemia y las restricciones hunden el turismo navideño en Laponia

Agencia EFE
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Helsinki, 14 nov (EFE).- Pocos días después del comienzo oficial de la nueva temporada navideña, la pandemia de la covid-19 y las estrictas restricciones de viaje impuestas por el Gobierno finlandés amenazan con causar estragos en el turismo de Laponia, con un desplome sin precedentes del flujo de visitantes extranjeros.

Las autoridades de la Laponia finlandesa esperaban superar este año las cifras récord alcanzadas en 2019, cuando la región, de apenas 180.000 habitantes, registró 3,1 millones de pernoctaciones, la mitad de ellas entre diciembre y marzo.

El pasado año el sector turístico aportó más de 1.000 millones de euros a la economía de Laponia, equivalentes al 6,9 % de su producto interior bruto (PIB), y dio empleo a un total de 8.000 personas, incluidos los trabajadores eventuales de la temporada invernal.

Las expectativas para este año eran muy positivas, sobre todo después de que la situación epidemiológica mejorase en el verano y de que Lonely Planet eligiera a Rovaniemi, capital de la Laponia finlandesa y residencia "oficial" de Papá Noel, como el mejor destino turístico invernal de Europa en 2020.

Sin embargo, el agravamiento global de la pandemia de coronavirus durante el otoño provocó el desplome del número de reservas y la cancelación masiva de los viajes a Laponia ya reservados en Gran Bretaña, Francia y Alemania, sus principales mercados.

Aunque Finlandia es actualmente el país europeo con menor incidencia de COVID-19, con unos 53 contagios por cada 100.000 habitantes, la situación en el resto del continente es tan grave que muchos gobiernos, entre ellos el británico, han prohibido a sus ciudadanos los viajes turísticos, incluida Finlandia.

LOS PRINCIPALES TUROPERADORES EUROPEOS CANCELARON PAQUETES

Las medidas de confinamiento y la incertidumbre que genera la pandemia han obligado a los principales turoperadores europeos a cancelar sus paquetes vacacionales a Laponia durante la temporada navideña, la más importante para el turismo de la región.

Según las autoridades laponas, entre marzo de 2020 y marzo de 2021 el sector turístico de Laponia dejará de ingresar unos 700 millones de euros (cerca del 70 % de lo previsto) y sufrirá un fuerte impacto en el empleo, con la pérdida de unas 5.000 horas laborales, debido al colapso del turismo de origen extranjero.

"Estas son unas cifras muy notables y suponen una catástrofe para Laponia", explica a EFE Sanna Kärkkäinen, directora de Visit Rovaniemi, la oficina de turismo de la capital lapona.

La situación es tan grave que podría provocar la quiebra del 61 % de las empresas turísticas de Laponia si se prolongan las restricciones de viaje más allá de marzo, pese a las ayudas públicas, según una encuesta realizada por la Asociación de la Industria del Turismo de Laponia (LME) entre sus miembros.

Tanto esta asociación como los promotores turísticos lapones son muy críticos con el Gobierno finlandés, que ha aplicado hasta la fecha las restricciones de viaje más estrictas de Europa, al permitir la entrada sin cuarentena sólo a los viajeros de países con una incidencia máxima de 25 casos por 100.000 habitantes.

Actualmente, el Ejecutivo finlandés trabaja en una reforma legislativa que permitirá la llegada sin restricciones de turistas procedentes de países con el doble de incidencia que la que tenga Finlandia en esos momentos.

LAS REFORMAS LLEGAN TARDE PARA SALVAR LA TEMPORADA

No obstante, los empresarios turísticos lapones se quejan de que esta reforma entrará en vigor demasiado tarde como para salvar la importante temporada navideña, y además seguirá siendo muy estricta, ya que todos los países europeos tienen una incidencia muy superior a la de Finlandia (en España, por ejemplo, es diez veces mayor).

"Lo que está claro es que el Gobierno finlandés podría haber tomado sus decisiones con más celeridad para ayudar a las empresas turísticas a sobrevivir a esta situación, con una comunicación más fluida y medidas que permitieran mantener la actividad turística", afirma Kärkkäinen.

Según la responsable de turismo de Rovaniemi, llevan tiempo intentado sin éxito convencer al Ejecutivo de que en Laponia han hecho un gran trabajo para garantizar la salud y la seguridad de los visitantes, y de que debería ser suficiente con presentar un test PCR negativo para entrar en el país.

Ante el desplome del turismo foráneo, Laponia se ha volcado en intentar atraer a los viajeros nacionales, aunque los promotores turísticos creen que no será suficiente para compensar la enorme pérdida de ingresos, sobre todo para las empresas que se dedican a ofrecer experiencias exóticas.

"La demanda nacional es muy diferente de la internacional, así que quienes sufrirán el mayor impacto serán los proveedores de servicios turísticos, como las granjas de renos, las granjas de perros huskie que ofrecen paseos en trineo y las empresas de safaris en motonieve", señala Kärkkäinen.

Debido a sus altos precios, también se resentirán notablemente los alojamientos con forma de iglú con tejado de cristal construidos para permitir la contemplación de las autoras boreales desde la cama, un espectáculo inolvidable pero no tan exótico para los turistas locales.

Juanjo Galán

(c) Agencia EFE