La pandemia priva más que nunca de educación a los niños pobres de India

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C.S. Satheesha, un profesor del sur de India, deletrea la palabra "M-A-N-Z-A-N-A" al teléfono e imparte sus clases a distancia desde el único lugar donde recibe señal de internet: una cabaña de madera en la parte trasera de su jardín.

En el distrito de Kodagu, en el sur del estado de Karnataka, Shreeshma, de ocho años, escucha las lecciones a través de audios de whatsapp desde el teléfono de su madre, bajo el porche de su casa, y repite frases del estilo: "Es un gato".

En este vasto país donde las escuelas están cerradas desde hace más de un año, uno de los cierres más largos del mundo, Shreeshma y sus compañeros de clase pueden considerarse afortunados.

Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), sólo uno de cada cuatro niños en India tiene acceso a dispositivos digitales e internet. Muchas familias han vendido bienes o pedido préstamos para comprar un teléfono inteligente para que sus hijos puedan continuar su educación a distancia.

En algunas áreas rurales, los niños caminan kilómetros y atraviesan junglas infestadas de serpientes para lograr captar señal y entrar en contacto telefónico con sus profesores.

Según Jean Dreze, economista indio de origen belga, especialista en bienestar social y activista por el derecho a la alimentación, sostiene que esta situación solo puede exacerbar las "desigualdades extremas" que ya existen en la educación y reforzar las divisiones entre clases, castas y sexos en India.

- La deserción escolar -

Incluso antes de la pandemia, más de seis millones de niñas y niños indios no iban a la escuela, según Unicef. Cerca del 30% de los niños escolarizados abandonan tempranamente sus estudios, con tasas más altas para las niñas y para los niños de comunidades más marginales.

La pandemia y sus repercusiones económicas sólo han empeorado la situación, especialmente para los más desfavorecidos. Los miembros de las familias que antes eran el soporte económico, ahora están desempleados por lo que muchos de ellos no tienen más remedio que obligar a sus hijos a abandonar la escuela.

Unicef también alerta sobre un aumento en los matrimonios y en la trata de niños. También existe el riesgo de que muchos de ellos no reanuden sus estudios cuando las escuelas vuelvan a abrir, lo que daría lugar a una "generación perdida" de jóvenes no calificados.

- Un teléfono para tres -

Otros cinco países han cerrado sus escuelas más tiempo que India, lo que afecta a 320 millones de niños, según la Unesco. Los cierres continuos contrastan con la flexibilización de las restricciones en la mayoría de las demás áreas de actividad en India.

Bablu Baghel, chófer de taxi en Agra (norte), donde se encuentra el Taj Mahal, ha visto cómo se agotan sus ingresos mensuales, así como los visitantes de la mayor atracción turística de India.

Sus tres hijos deben compartir su teléfono móvil para seguir las clases a distancia, pues no tiene los medios para comprar otro aparato. A lo que se suma el hecho de que las tarifas de internet, que antes eran las más baratas del mundo, se han disparado, con lo que se ha aumentado el costo de la enseñanza virtual.

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