Pandemia por COVID-19 no detiene la violencia en México

Ni las calles vacías por el aislamiento social ni la reducción de la actividad cotidiana por temor al coronavirus bastarán para que la violencia dé tregua en México, según expertos que estiman que cualquier baja de la criminalidad sería solo un efecto temporal.

El país, que vivió en 2019 su año más violento en registro con 35.588 homicidios y feminicidios, según cifras oficiales, podría experimentar algunos cambios si el gobierno decide aplicar medidas más drásticas, como el aislamiento obligatorio.

Sin embargo, para el analista de seguridad Alejandro Hope, el panorama seguiría siendo desolador.

"Hasta ahora la violencia no está a la baja, los datos tanto de febrero como de marzo apuntan a que estaremos más o menos como 2019, quizá más", dice el experto.

"Aunque si las medidas de restricción se endurecen, entonces debería haber un cambio en los patrones de delito", añade Hope.

México acumuló 5.751 asesinatos durante el primer bimestre del año, de los cuales 2.858 se cometieron en febrero, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

De acuerdo con la institución, en febrero se registró un descenso de 1,8% en el homicidio doloso, con 2.766 casos, pero el feminicidio aumentó 24% con 92 casos.

"Una cuarentena, con medidas de restricción estrictas, resultaría en menos personas en la calle, por ende menos robos, probablemente menos homicidios y robos a casa habitación; pero, cuando el aislamiento social termine, la violencia sin duda regresará", opinó Hope.

Con 405 casos confirmados y cinco fallecimientos, México anticipó medidas de la fase 2 de la contingencia sanitaria, que incluye distanciamiento social, cierre de escuelas, limitación de viajes e implementación de trabajo a distancia.

Para Catalina Pérez Correa, doctora en Derecho por la Universidad de Stanford en California, menos gente transitando en la calle por la contingencia sanitaria disminuye la oportunidad de cometer homicidios y extorsiones. Pero, ¿qué pasará 'el día después'?

"Si hay más personas desempleadas como resultado de la recesión económica que traiga el COVID-19, ¿qué medidas tomará el gobierno cuando superemos el episodio de salud?", cuestionó la investigadora.

- Efectos colaterales -

Frente al coronavirus, las repercusiones en la economía mexicana, la segunda mayor de América Latina después de Brasil, podrían ser más graves que la pandemia y tener efectos colaterales, incluido un despunte en la violencia.

La moneda mexicana anotó esta semana un mínimo histórico, al rebasar los 25 pesos por dólar, mientras la bolsa ha sufrido continuos desplomes, en medio de la persistente incertidumbre en torno al impacto económico del COVID-19.

"El desempleo se incrementará de manera exponencial porque las empresas recortarán personal, habrá ajustes", opinó Enrique Rodríguez, abogado y consultor político.

"La presión económica que enfrentaremos en breve provocará un incremento de la delincuencia, más robos, homicidios. Lamentablemente, es un fenómeno que ya hemos visto", advierte.

- La otra pandemia -

Otro delito que los especialistas estiman que aumentará es el del feminicidio.

El gubernamental Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) y ONU Mujeres prevén que con las medidas de aislamiento por el COVID-19, la tensión en los hogares crecerá y, por ende, el riesgo de violencia intrafamiliar.

"Previo a la contingencia sanitaria, el evento social más importante en Mexico fueron las marchas feministas exigiendo un alto a la violencia de género. En otros países, por las cuarentenas, las mujeres están en encierros prolongados, en condiciones que no sabemos", indicó Pérez Correa.

Las mexicanas realizaron una histórica marcha el 8 de marzo, en el Día Internacional de la Mujer, y un paro nacional al día siguiente para exigir un alto a los feminicidios, que solo en 2019 sumaron 1.006 casos, según cálculos oficiales considerados conservadores por especialistas.

"En momentos en los que habrá mayor convivencia con victimarios, el gobierno debe pensar en refugios dignos, con condiciones favorables para las mujeres, además de la facilidad para denunciar", señaló María de la Luz Estrada, coordinadora del Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidio de México.

Pese a la compleja coyuntura sanitaria y de seguridad, Rodríguez mantiene cierto optimismo.

"Veo a un gobierno rebasado y a una sociedad mucho más consciente. Apelar a la unidad me parece lo más coherente para enfrentar juntos los problemas que nos amenazan", concluyó.